martes, 7 de julio de 2020

LAS MUJERES DE NETFLIX


El COVID nos tiene en casa 24/7 y está bien. Se nos permite hacer con nuestro tiempo lo que el confinamiento posibilite. Si tu opción son las plataformas de streaming, en este caso Netflix, tengo cuatro recomendaciones, series relativamente cortas, con un sólo mensaje. El valor de la Mujer.

Prepárate para un recorrido entre ambientes canadienses, parisinos, madrileños, morocos, los suburbios neoyorquinos y capitalinos berlineses. Iniciando en los 1800… entrelazando las historias con la invención del cine y la más conservadora pero aún así, era moderna.


Anne with an E

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Anne de Green Gables, es una serie de 3 temporadas (aún espero que hagan más). Es la historia de una niña huérfana en la fría Canadá. Su vida es un drama, tanto por su situación de ser una niña criada sin el amor de unos padres, como por su notable inteligencia autodidacta, que la lleva a imaginar una vida alternativa a su realidad. Por error o no, llega a Green Gables, a la casa de dos hermanos solos y de edad avanzada, que esperaban a un niño varón que les ayudara con la granja. Gracias a su nueva familia, tiene acceso a la educación, a relacionarse con otras familias quienes desafortunadamente, no la aceptan por ser huérfana. Anne muestra una valentía, que no hubiera obtenido en el calor de un hogar en su niñez. Es una Anne astuta, inteligente al grado de salvar la vida de otra niña por sus conocimientos resultados de la experiencia. 

Green Gables es un pueblo anterior al siglo XX, si bien las mujeres tenían acceso a la educación, la serie nos muestra cómo la mujer realmente era preparadas para un matrimonio conveniente más que para asistir a la universidad. El gobierno estaba dominado por el sexo masculino y el clero, dejando casi fuera la opinión de las mujeres. Debo decir que mi capítulo favorito es cuando Anne defiende el honor de una de sus compañeras, quien fue invitada por su pretendiente a un lugar apartado para poder insinuarse e intentar besarla y tocarla, a la fuerza. Todos vieron la deshonra de la mujer y no el acto del canalla… Anne alzó la voz y cuestionó al pueblo completo. Tuvo consecuencias desastrosas, por supuesto. 

Anne ahora fue a la universidad y si Netflix no continuará con la historia, al menos sabemos que hay 8 libros de LM Montgomery, para continuar en la vida de la niña pelirroja llamada Anne con una E.

3 temporadas, 27 episodios en total.




El Bazar de la caridad

Para un toque adulto y europeo, están las mujeres del Bazar de la caridad. Historias que se unen en la tragedia, un incendio en uno de los bazares de la capital francesa a finales del siglo XIX.  La historia está basada en el trágico incendio en el que murió Sofía Carlota de Baviera,  hermana de la emperatriz Sissi. 



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La trama nos lleva por las diversas historias del lujo parisino, el amor no conveniente, el desamor y la tristeza de las mujeres a la sombra de hombres asesinos, padres corruptibles y parejas cobardes. Las principales coincidencias con la vida de la duquesa Sofía además del incendio son el amorío con un artista estando casada y lo infeliz que era en su matrimonio, razón por la cual se unió a la beneficencia. 

La historia de las 3 mujeres inicia ese día de mayo de 1897, tras el incendio causado por una película proyectada y que curiosamente, en la historia real, la película fue resultado de la invitación de los hermanos Lumière al bazar. Estas mujeres inician una serie de engaños, que podríamos justificar o no, pero que simpatizamos tal vez con la mujer que tiene un amante en las calles de París y en casa a un asesino como esposo, o con la bella dama que está por casarse con un hombre al que no ama, pero que el matrimonio es bastante ventajoso para la familia y finalmente la cruel historia de una mujer que estaba a punto de dejar su vida en París para viajar a lo que ellos llaman “América”, pero que la inseguridad y el fuerte “qué dirán” de una de las familias más ricas de París no permitirá.


Ocho capítulos, eso es todo y me quedo con ganas de leer más de la triste historia de la duquesa Sofía. 

1 temporada, 8 episodios.



Tiempos de Guerra

El periodo de la Guerra del Rif entre España y el norte africano, lleva a un grupo de enfermeras al frente con el único objetivo de salvar vidas. Desde su llegada a Melilla solo reciben descalificativos al ser “enfermeras” y no médicos. De la nada logran levantar un hospital, que pronto ganará un prestigio que incómoda al mismo bando. La serie está llena de acción en el frente, de amor, de esperanza, de historias dentro de una guerra donde tus compañeros de guerra resultan pero que el enemigo. 



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Algunos las llaman ángeles, no tenían derecho a la desesperación, la tristeza o la desesperanza, ellas debían ser solo la cara más agradable que los soldados podían ver para recuperarse. Cada mujer en la historia es fuerte, toma decisiones, renuncia más que a solo dejar Madrid para ir a la guerra. También se equivocan, con consecuencias desastrosas pero al menos las sabemos humanas. El personaje que recibe toda mi admiración es la Duquesa de la Victoria o la jefa de las damas enfermeras, con un temple aún en las situaciones más peligrosas. Logró poner en su lugar a los generales más necios y callar la boca de todos lo que dudaban de la gestión médica de una mujer en tiempos de guerra. Se gana con cada decisión apegada a sus convicciones, el respeto de cada persona que pisa el hospital. 

Las damas enfermeras han dejado Madrid para servir en la guerra, pero cada una encontró algo más que la realización de salvar vidas, tal parece, que encontraron el control de sus propias vidas.

1 temporada, 13 episodios.



Poco ortodoxa

Esty Shapiro, es el centro de la historia basada en la esencia de la vida de Deborah Feldman y su escape de la vida judía ultraortodoxa. Esty vive en Estados Unidos, en un barrio judío en Nueva York y está en edad de que le busquen un marido. Esas líneas son el contexto suficiente para entender la famosa huída. 

La mayor parte del tiempo te preguntas, en qué época está ambientada. Vemos un matrimonio arreglado, una mujer que no cuenta, todos y cada uno de los detalles de la vida de dos personas cuidados por la familia, que pronto se nos olvida que saliendo del suburbio, estamos en la época actual, en el barullo de la gran manzana, en el tiempo de mujeres independientes, que toman sus propias decisiones, todo al mismo tiempo.

Hay tantos detalles que te dejan pensando a lo largo del pequeño drama de Netflix y a su vez me pregunto por todas las comunidades no religiosas que mantienen el mismo tipo de prácticas con sus mujeres. Esty se casa, no por amor, pero sí por un grado de simpatía, la cual desaparece poco a poco por una falta de compatibilidad desde sexual hasta de personalidad, porque no la tiene, pero Esty ama la música.

Nuestra Esty a la edad de 19 años huye a Berlín sin contar que en una comunidad como la que nos muestran, Esty lleva en el vientre algo que le pertenece a la familia de Yanky, el esposo carente de personalidad, quien con la ayuda de Moishe, la encarnación de la hipocresía, harán todo lo posible por llevarla de vuelta a Nueva York. No se preocupen, que no les he contado ni la mitad de todo lo que Esty está por aprender, sentir y vivir fuera de Nueva York, fuera del matrimonio, fuera de su vida ultraortodoxa.


1 temporada 5 capítulos.


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Podría seguir, hay infinidad de series que de una u otra forma levantan historias de mujeres, por el momento me voy a ver la última temporada de mis Chicas del Cable y a continuar la Coisa Mais Linda, ambientada en Río de Janeiro en los años 60’s. Malu, una mujer joven y engañada por su esposo en todas las formas que una persona puede ser traicionada, pero que decide continuar a pesar de que aparentemente una mujer no puede ser propietaria de un negocio, ni estar “sola”…


Seguro hay más series que aún debo ver, espero tú recomendación ;)



María María














                      




viernes, 6 de marzo de 2020

Un amor, como el mar del invierno.



Recuerdo esas ganas tan grandes y esas expectativas tan altas que tenía de la playa limeña, sol, arena, el mar, el verano. Llegué un agosto a vivir a Lima y si sabes de geografía más que yo, comprenderás que en agosto en Lima no hay verano, es invierno.

Cuantas ganas del mar veraniego, los clichés, los amores pasajeros, las fiestas, las puestas de sol y los 30 grados todo el día. Llegué con expectativas de una vida asoleada en la playa, de lo que para mí significaba la playa. Así nos pasa con el amor ¿cierto?

Pero un día, por motivos diversos, en este caso de ignorancia, llegas a una costa esperando el sol y te tocan las nubes. El bikini, bloqueador, lentes de sol y sombrero pareciera que sólo fueron de paseo, para no salir de la maleta como lo esperabas. 

Lima- agosto 2016
El día que llegué a Lima hacía mucho frío y según yo, era sólo un día nublado, lo que no sabía es que Lima siempre es así, nublada. Como panza de burro dicen los limeños. 

Adotpamos una idea romántica y perfecta del amor, que preparamos tantas cosas para ese momento, dando por hecho que así debe ser y que únicamente así es como nos puede gustar. Para después descubrir que todo eso que llevas en la maleta, realmente no lo utilizarás de la forma que planeaste.

¿Cómo fue mi primer día en el mar de invierno? Es verdad, el clima no se compara al mar del invierno europeo. El recuerdo lo tengo tan fresco, llevaba una chamarra nada abrigadora y una mascada, tenis y unas lycras negras, era mi cumpleaños, hacía tanto aire que esa misma noche caí enferma por 5 días. Era una soledad fría, con una bienvenida cálida a su manera, no era lo que había imaginado, pero ahí estaba yo, en el muelle, mirando la neblina bajar y el frío calar mis huesos. A punto de ser feliz. 

Cancún- enero 2018
Y así sucede cuando llega una persona no esperada, mucho menos buscada, pero que simplemente ya es parte de tus días, cuando una persona conocida pasa a ser un amigo, después un amigo en quien confías y así hasta ser la persona que despierta a tu lado cada día del resto de tus días. Algo inesperado. 

Como lo inesperadamente bien que la pasé en las playas limeñas en su invierno, carreras matutinas, andar en bici por la costa, clases de surf por que las olas lo permiten y cada vez que el sol se dejaba ver, yo sonreía, lo disfrutaba, sin pensar más que en disfrutarlo hasta la próxima vez que lo volviera a ver. Me di la oportunidad, de dejar de esperar el mar del verano y disfrutar su invierno.

Desde hace 4 años, sólo busco mi mar de invierno, aprendí a amar sus climas tan inesperados, mañanas frías, tardes soleadas, noches lluviosas. 

Hoy prefiero despertar en la noche por lo impetuoso del mar caribeño de mi país, ese que no tiene medias tintas, o es tranquilo o es bravo. Prefiero no tener el sol de frente y esperar ansiosa los primeros rayos de sol en cada amanecer, con esas mismas ganas de que apareciera el sol en Lima. Deseando que las ganas nunca se me vayan, que la capacidad de asombro continúe, esas ganas que a uno lo mantienen vivo. 

Me gusta no saber al despertar lo que el mar de invierno me regalará, porque estoy aprendiendo a ver lo bello en cada fase. Así debe ser el amor, una consciencia del todo, lo bueno, lo perfecto, lo malo y continuar. 

El mar de invierno de Acapulco, te permite dormir tranquila en las noches, te arrulla y llena de paz. Caminar sus playas es posible, no hay caminos concurridos, sólo unos cuantos que te encontrarás en Akumal. Puedes disfrutar la belleza del momento, nadie te la roba. Tienes la seguridad que en ningún momento debes competir por un espacio, hacer filas, largas esperas, no hay mucha gente en el mar de invierno.

Pie de la Cuesta- febrero 2019

El cuerpo encuentra su temperatura muy rápido, el cuerpo no se siente incómodo, se aclimata, lo disfruta, todo es un disfrute. Aún en los días nublados, se aprende a caminar, a mirar, a cerrar lo ojos y sentirse feliz ante los bellos tonos de azul en Cancún. 

Como en un verdadero amor, no es el contexto, no es el tiempo, no son los demás, simplemente es la persona correcta. La persona que será ese sol de invierno en el pacífico mexicano, que siempre estará, aún en el invierno y hace que todos los días sean verano.

Al final, es importante reconocer que si un día en Pie de la Cuesta las olas son tan altas, tan bravas; el imponente horizonte y la brisa del mar, será suficiente.

Los días que tuviste de sol y nadando entre peces te han llenado y te han hecho entender que no siempre tendrás el clima que quieres. Que una buena actitud es lo que necesitas. En esos días tomas tu libro y lo terminas, o empiezas a escribir o solamente te sientas a pensar, dormir, soñar despierta.

Tal parece que el tiempo es más lento, que no hay prisa. Todo parece más fácil, el mar de invierno es inesperadamente bello, me encanta. Lo encontré. Con cada visita lo conozco más y encuentro motivos nuevos para amarlo, para hacerlo mi favorito, mi valioso secreto. 

Ahora, sólo cierro los ojos…recuerdo como me hace sentir mi mar de invierno y sonrío con el rostro, sonrío con el corazón.
Akumal- febrero 2020







A ti, que me lees...Que el mar y el amor te despeinen... despacito, delicado y que después, llegue la calma. 















domingo, 22 de diciembre de 2019

La Felicidad de Tal Ben-Shahar

En días pasados, Puebla albergó a un cúmulo de ideastas en la XII edición de la Ciudad de las Ideas. Tuvimos la oportunidad de escuchar pláticas magistrales de la talla de ganadores de Grammys, Oscares y al profesor estrella del curso de la FELICIDAD en la Universidad de Harvard, Tal Ben-Shahar. 

Al día de hoy, los famosos tres consejos para ser feliz siguen rondando mi cabeza, que si lo aplico, que si lo comprendo, que si me importa, que si soy feliz. Mientras descifro, te comparto los TRES, espero te sirvan, que te desafíen o que te entretengan estos 3 minutos que compartimos hoy. 

Imagen de internet
El famoso profesor, simpático en su hablar nos motiva a buscar esa felicidad, la que incrementa la creatividad o la creatividad que incrementa la felicidad. Toda esta búsqueda la resume en LOS VALIOSOS 3 (así decidí llamarlos). 

1.   Reconocerte Ser Humano, Tal Ben-Shahar asegura que NO nos permitimos sentir dolor y que sólo hay dos tipos de personas que no sienten emociones dolorosas, los primeros son los psicópatas y los segundos los muertos. Entonces ¡Felicidades!, tener emociones dolorosas es una buena señal de que no somos ni lo uno ni lo otro. 

Pero, estamos cansados de aparentar una felicidad continua, creemos que la gente “feliz” no siente emociones “negativas” y lo que realmente sucede es que al no dejar fluir nuestras emociones negativas bloqueamos también las emociones placenteras. Me vino a la mente el ejemplo del primo de un amigo, que no se enamora por precaución para bloquear los posibles “efectos” negativos que el desamor puede causar, pero al mismo tiempo bloquea todo lo placentero del amor. 

Tal Ben-Shahar insiste en que dejemos fluir nuestro lado humano, que las emociones dolorosas fluyan como parte de esa naturaleza, pero que ante todo aprendamos o elijamos expresar gratitud, agradecer todo lo que tenemos y a quien tenemos. Elegir la gratitud, expresar gratitud, escribiendo, compartiendo, abrazando, sabiendo estar. 

Entonces ¿qué pasa con la presión de una vida perfecta? Nuestro lado humano está reprimido todo el tiempo y todo esto se potencializa en las redes sociales, donde queremos mostrar “felicidad” únicamente y sin referirse a mostrar el dolor en redes, simplemente a dejar esa presión por mostrar la “felicidad”, no hay cosas que mostrar, sólo hay experiencias que vivir. 

2.  Relaciones, como lo que nos hace diferentes, relaciones íntimas sólidas, amorosas, familiares y amistosas. Relaciones reales y no virtuales, donde no neguemos el lado humano. El profesor de Harvard nos invita a no ignorar lo que tenemos, aprender a valorar y realmente valorar. Nos regresa a la palabra gratitud, a la esencia de lo que gratitud significa, apreciar, dar las gracias por algo o por alguien, a la grandeza de apreciar las cosas de la vida. Te invito a que mires tu reloj ¿qué hora tienes? ¿agradeciste tu despertar? miraste con aprecio y agradeciste por la persona a lado tuyo o sonreíste por ese mensaje que te despierta todos los días y alegra tu día con dos palabras cortas y un emoji. 

     Deja de leerme y hazlo ahora, reconoce tu presencia en la vida de alguien más, aprende a estar presente, estamos en la era de la distracción, no estamos disfrutando el aquí ni el ahora, ni de las maravillosas relaciones que tenemos: familia, amigos, el amor de nuestras vidas.  

    Reconocernos seres humanos que tienen relaciones que NO son perfectas es esencial, los conflictos nos ayudan, elevan nuestras relaciones, crecemos a través de los conflictos. Para Tal Ben-Shahar, el indicador #1 de la felicidad es tener relaciones íntimas profundas, por ello sabiamente hace referencia a una alquimia emocional, donde podemos tenerlo todo y no disfrutarlo o tener sólo un trozo de pan, pero con un amigo, pero contentos. La presencia de la mente y corazón. 

Para los padres deja una interesante reflexión, si pudieras escribir una lista con todas las cosas que quieres para que tus hijos san felices y una lista con las materias de la escuela, ¿cómo coinciden ambas listas? ¿qué lista ayuda a cuál? ¡Por supuesto! la primera a la segunda, no al revés. La felicidad consiste en cultivar relaciones, es importante que los padres entiendan la felicidad para darla y tener presente que se debe predicar con el ejemplo, los niños no necesitan un modelo perfecto, sino un modelo humano.
  
3.  Por último, para todos los Rush Hour como yo comprenderé, habló del estrés, de la necesidad de nuestro cuerpo por el ejercicio físico mínimo 3 veces a la semana y de lo importante de tener mínimo 1 hora para hacer algo significativo y crearnos la felicidad del día y así una vida feliz. 





Nos confronta ante uno de los grandes misterios de la vida, encontrar algo importante que hacer, ¿dedicamos un par de horas diarias para hacer algo significativo? Termina de leerme y escribe en tu cel, tableta o si lo prefires como yo, en papel, aquellas cosas que te dan placer y son tus puntos fuertes, al final tendrás una lista de cosas significativas, puedes tener 4 listas que respondan a las preguntas ¿qué es importante? ¿qué me entusiasma? ¿qué me da placer? y ¿qué se me da bien?, lee y vuelve a leer, busca las coincidencias ¿Cuándo fue la última vez que las hiciste?, reducir el estrés negativo está a una lista de lo significativo, lo que te entusiasma, lo que te gusta y lo que se te da bien. 






Se lee fácil, reconocernos seres humanos que sufrimos, que corremos riesgos para sentir emociones placenteras. Cuidar nuestras relaciones, las verdaderas, las pocas, cultivarlas en la era de la realidad, dejar de ocuparnos de las vidas digitales. 

Pasamos una vida evitando el dolor, que nos lastimen, sentirnos heridos, que ignoramos el hecho de que también estamos bloqueando la expresión de las emociones más bellas, nos estamos negando la oportunidad de reconocer y agradecer, explotar los momentos y a las personas que van a nuestro lado en este tramo de lo que parece la vida. Tomemos esta consciencia, no sea que se nos pase el tiempo, la vida, que nos endurezcamos sin regreso, que seamos psicópatas o muertos. 

¡Bendiciones en todos sus inicios!
Nos vemos 2020








domingo, 2 de junio de 2019

Hacer un voluntariado: una de las peores ideas que podrías tener



Me fui de voluntariado y te puedo decir desde mi experiencia, porque no lo deberías de hacer. Tal vez tengas la idea de hacerlo y esto que escriba te pueda ayudar a decidir.

Mis intenciones eran las mejores, buscaba ayudar a personas, comunidades, necesitaba hacer cosas buenas y que tuviera resultados inmediatos. Me encontraba en una de esas etapas de la vida en las que uno busca un sentido y ese sentido estaba en ayudar, ayudar al cambio radical.

Tenía un viaje planeado para 15 días en Europa en el verano, así que busqué programas en Europa. Nombres como Italia, Grecia, Alemania aparecieron, pero en ningún programa sentí un gran impacto. Mi guía AIESEC me mandó un par de programas en Europa, creo eran los mismos, menos uno en Katowice, Polonia. El programa de voluntariado en Katowice busca reducir desigualdades a través del conocimiento y de la convivencia de niños polacos con otras culturas. Después de leer varias veces la oferta, decidí postular. Aquí mi primer razón para no irte de voluntariado, lo que te ofrezca el programa no será lo que recibas, eso te lo explicaré en un momento más.

Apliqué, inicié un proceso de selección con AIESEC Polonia y a pesar de dedicarme a Recursos Humanos, no tenía ni idea de lo complejidad de este trámite, contestar un par de cuestionarios en línea, una entrevista por Skype con una polaca y tener que grabar un video en inglés explicando los motivos que me llevaron a elegir este programa. En efecto, aquí un motivo más, tendrás que concursar con otras personas de otros países a través de acciones que te pondrán en aprietos y que tendrás que solucionar. Creo que mi video lo ensayé unas 5 veces y lo grabé tres, que si mi voz no me gustaba, que si mi pronunciación era mala, que si no expresé bien la idea. Si no quieres enfrentarte a este tipo de retos, escuchame y no lo pienses, no te vayas de voluntariado.

Después de estos filtros y si todo sale favorable recibirás un correo de aceptación, aquí iniciará una gran lista que cumplir: ubicar en el mapa a Katowice y cómo se llega a Bielsko Biala, comprar un seguro internacional, solicitud de visado, buscar boletos de avión, de tren o autobús, depende lo fácil o complicado que sea llegar al destino, leer y firmar contratos, pagar algunos derechos, asistir a cursos de preparación al voluntariado en ambos países, el de procedencia y donde harás tu voluntariado, sin omitir los muchos cuestionamientos ante la decisión de dejar todo e irte así nomás a otro país de voluntariado. Este punto se explica por sí sólo, por favor no vayas, sólo te servirá para descubrir a los amigos y la familia que siempre te apoyarán sea cual sea tu decisión ¡no vayas!, tendrás que encontrar la mejor solución a todos los requisitos que te acabo de enlistar, porque al estar decidido a irte, no habrá poder humano que te impida dar tu mayor esfuerzo por pagar un seguro, conseguir una visa, pagar 1 boleto de avión, un tren, un autobús y otro tren, si es que tu destino no está tan cerca de los lugares comerciales. ¡No lo hagas!

Llegarás a otro país donde no hablan tu idioma, en algunos lugares si es gente mayor o simplemente porque no quieren hablar inglés, no lo van a hablar y punto. Te darás cuenta que ni siquiera podrás comprar un chip porque no aceptan tarjeta, sólo efectivo y el Kantor abre hasta las 8 de la mañana y tu llegaste a las 5 a la terminal. No te vayas de voluntariado, te enfrentarás a la soledad, a los porqué estoy en este lugar, reflexionarás, asumirás tus decisiones y vas a conocer a otra persona dentro de ti, a esa que se sabe sola, que mira a su alrededor y ni siquiera ve rasgos familiares o reconoce un acento, vas a conocer a una persona que esperará a que abra el Kantor, cambiará algunos euros por zlotys, regresará a la tienda del chip y pedirá lo que necesita a través de señas, porque necesita algo y hará todo lo posible por conseguirlo.


No te vayas de voluntariado, vas a empezar a hablar con extraños, con esos extraños que están en el mismo grupo de whats app que tú, porque van para el mismo destino, van a compartir miedos, decisiones, itinerarios. ?¿Recuerdas cuando te dijeron que no salieras con extraños? lo vas a hacer, aunque para ti no lo sean, los reconocerás al bajar de un autobús porque has visto sus fotos, pero al final los reconoces porque te estás reconociendo a ti misma, bajando del mismo camión en una pequeña ciudad polaca llamada Katowice y con una maleta en la mano, no te vayas de voluntariado, vas a conocer que al final compartes el mismo sentimiento de miedo y de asombro con otras culturas y cuando los encuentres, te darás cuenta que necesitas un poco menos tu hogar, tu familia, tus amigos, tu país.

No te vayas de voluntariado, no es como un viaje, no te quedarás en un hotel, vivirás con una familia del país que te reciba. Las comodidades de un hotel no las vas a encontrar, tendrás que hacer aseo en tu cuarto, tal vez cocinarte y lavar tu ropa, también tendrás con quien platicar en las mañanas al desayunar, jugarás, llevarás a los niños a la clase de futbol y de regreso pasarán a comer helado. Si te enfermas, te dejarán en cama todo el día y ella entrará a tu cuarto con una sopita caliente, porque sabe que es lo que necesitas. Vivirás con una familia que compartirá todo contigo, absolutamente todo, una receta tradicional, un viaje en carro a Cracovia, una historia familiar y el nombre de sus gatos. No te vayas de voluntariado, querrán saber todo de ti y de tu cultura y te darás cuenta que esa raza que creías fría y dura, aman tu país, aman tus costumbres y que quieren probar verdadera comida mexicana, les compartirás fotos de tu país e historias que los enamorarán. Un día te sorprenderán con una máquina de metal para hacer tortillas y les enseñarás a prepararlas. No te vayas de voluntariado, tendrás que compartir tu comida y tendrás que enseñarles a cocinar, porque les encantó el mole de anoche o el guacamole, que a pesar de ser muy conocido en el mundo, te pedirán la receta porque al parecer no habían probado algo tan maravilloso como tu guacamole y ya no aceptarán otro guacamole hecho en licuadora.

No te vayas de voluntariado, prepararás clases para todos los días, pero no las vas a cumplir al pie de la letra, los niños primero te querrán conocer, saber quién eres, si sabes jugar y cómo sonríes, eso te tomará un par de sesiones. No te vayas de voluntariado, no entenderás ni una sola palabra de todo lo que hablan los niños a esa edad, en la merienda tu querrás ayudar a las cocineras a servir, pero no sabes cómo ofrecerles woda o mleko, no sabrás cómo decirle a un niño  tak o nie, pero al escuchar esas palabras todos los días, aprenderás a decirlas y tal vez a escribirlas. No te vayas de voluntariado si tu intención sólo es ayudar, la gente también te va a conocer a ti y serás el representante de tu país, siempre que hablen de algún tema de tu país pensarán en ti, te escribirán y esperarán tu opinión en temas de política, te relacionarán con un par de conceptos y entonces tu labor será enseñarles la otra cara de la moneda. ¿Quieres esa responsabilidad?

Los niños con lo que trabajes, se encariñarán, jugarán contigo aunque no hablen inglés, el idioma de la sonrisa lo hará todo. No hagas un voluntariado si no estás consciente del poder de tus expresiones faciales, tu comunicación no verbal hará la mayor parte del trabajo.

Encontrarás amigos y no sólo tus amigos voluntarios, familias, los maestros y los niños también lo serán. No hagas un voluntariado, tendrás que mantener contacto con algunas personas que conozcas porque son ahora una extensión de tu familia. Si encuentras a un niño especial o a una familia especial, mantendrán el contacto sin importar que los separen 7 horas y te tengas que levantar los domingos a las 8 am para poder hablar en Skype con ellos cada ocho días o recibas un regalo de navidad hasta el día de reyes, porque la paquetería a veces falla, pero los adoptaste o te adoptaron y te pedirán cada que puedan que ya no tardes más, que regreses a visitarlos.

No te vayas de voluntariado, conocerás que las personas realmente nos podemos enamorar, podemos tener amores veraniegos que no necesariamente son románticos, nos enamoramos de los lugares, de la gente, de una familia, de unos mejores amigos. Extrañarás a personas que no aparecieron, recuerda que las buscaste al irte de voluntaria.

No te vayas, no querrás decirles adiós y ver llorar a ese niño que siempre habló a través del intérprete, al niño que te regaló estampas de su completa colección, sólo porque te quiere. No te vayas de voluntariado, no querrás el sabor de un abrazo honesto ni un te quiero de una de los países más “fríos” del mundo.

Al principio te dije que no te fueras de voluntariado porque el programa te habla mucho de todo lo que podrás enseñar y compartir de tu cultura con otras culturas, pero fue falso. Yo quería ayudar a otros y no estaba en el contrato que también me ayudarían. No te vayas de voluntariado  sin tener bien presente que será un apoyo en dos vías. No cambiaría por nada esos 2 meses en Polonia, tener la oportunidad de conocer esas vidas, entender lo difícil de su historia después de una guerra mundial y un periodo comunista, pero al final verlos disfrutar de un verano, verlos sonreír, sentir su felicidad ahora, rompió estereotipos. Les llevé un poco de México y ellos me dieron mucho de la verdadera Polonia, de esa que ya no podría volver a llamar “fría”.

No te vayas de voluntariado si no estás dispuesto a dejar una parte de ti y a traer de regreso a alguien diferente dentro de ti. Nunca serás la misma persona que se fue y aunque transformarnos es el gran poder de los viajes, un voluntariado es mucho más que otra forma de viajar, es otra forma de reconocer tu vida, de reconocerte en la vida.

Insisto ¡No te vayas!





*Agradezco con todo mí ser a la organización AIESEC en Puebla y a la que me recibió en Polonia. Y siempre siempre agradeceré a mi alumna Azu por guiarme a este gran pedacito de mi vida. A los que me recibieron los quiero con el corazón y los llamo familia.*