viernes, 20 de julio de 2018

Viaje en solitario


Reservar para 1 persona, comprar ticket solo de ida, rechazar ofertas dos por uno, esperar horas en una estación o en un aeropuerto sin alguien a tu lado ¿Has viajado solo? 

Estoy en Europa, no es mi primer viaje en solitario, pero si es el primero tan lejos de casa. La verdad nunca pensé hacer este viaje sola, pero las circunstancias me llevaron a preguntarme

¿Y por qué no?


Y al referirme a viajar solo, no quiero decir que durante tu viaje estarás aislada, sin convivencias o que no pasarás tiempo con amigos, familia u otros conocidos, me refiero a la experiencia de toda una trayectoria en solitario. Tal vez algunas estaciones o aeropuertos tengas las fortuna de compartirlos, pero al final en algún punto del viaje, lo harás solo, porque tu itinerario te pertenece solo a ti.

Escribo esto porque sé que es difícil tomar la decisión, sé que es difícil que acepten nuestra decisión, sé que es difícil llevar a cabo la decisión y espero ayudarte a tomar la decisión, o que comprendas y respetes la decisión de alguien más.



¿Has visto la película de Taken? ¿De verdad irás sola a París? Fue uno de los comentarios más frecuentes acerca de mi estadía en París. Días antes del vuelo, era la persona más segura, pero lo confieso, el miedo me empezó a inundar. 

Llegué con miedo a París, a la bella ciudad de las luces y no entendía el porqué. Era mi primer viaje en metro y se podía ver el miedo en mis ojos, viajé aferrada a mis maletas, miraba a la gente de reojo intentando pasar de ser percibida. Afortunadamente, tuve una gran amiga que hizo amena mi llegada, pero después de una tarde muy parisina, alejada del suburbio, tranquila y disfrutando de las bellas tardes de domingo, llegó el momento de estar sola, por las bulliciosas calles de París.

Tomar sola el metro no fue tan malo como pensaba, tenía terror del metro, sabía que en cualquier momento me podrían robar, pero eso pasa en todos lados. Todos los días sobrevivo a los peligros de mi hermoso país, que algo me pasara fuera de él no sería algo contextual, simplemente me tenía que pasar en México, París, Colombia, Alemania, Perú o Polonia.

Mi recomendación es que no viajes con miedo, pero por supuesto ¡Viaja alerta! 

Para no hacer el cuento largo, París fue genial, el metro estuvo bien, revisé la ruta perfectamente, la memoricé para estar confiada de las calles donde andaría, guardé mis pertenencias en un lugar seguro. En los hostales nunca dejes tus pertenencias de más valor y seas hombre o mujer, lleva siempre contigo una pequeña bolsa donde guardes pasaporte, alguna tarjeta de crédito y efectivo.

Y al final, ¿Qué me ayudó a disfrutar tanto París?, además de la belleza de la ciudad, me ayudó la gran cantidad de mujeres de diferentes nacionalidades que me encontré viajando solas.  Verlas caminando solas, tomándose selfies, haciendo check in en un hostal, comiendo solas, me hicieron sentir que este viaje no era tan en solitario. ¿Es triste el miedo que sentimos las mujeres? ¡Sí!, ¿nos seguiremos paralizando por ese miedo? No lo creo.

¿Qué hay de compartir un viaje?, siempre es bueno tener a una persona a lado para compartir las increíbles vistas, para comentar una obra de arte, para toma una fotografía, para disfrutar una comida y un atardecer, pero la verdad es que, hacer esto en solitario también se disfruta, diferente pero se disfruta. Reflexionar, planear, encontrarse con uno mismo, disfrutar para uno y la realidad es que no estarás solo del todo, conocerás a mucha gente, que como tú, aborda solo un autobús, el tren o entra solo a un restaurante y en cualquier momento se mirarán, sonreirán y sin cruzar palabra, se sabrán cómplices.   

El viaje continúa y tengo historias impresionantes de mujeres viajando solas, de las diferentes rutas de cada una, de las razones y los obstáculos en cada una de ellas.  Mi único deseo es que todas esas mujeres regresen con bien a casa y con bien a casa me refiero a que regresen VIVAS.

Creo en Dios, y todos los días le pido protección y camino confiada, pero nadie está exento de los peligros de la vida. A todas las personas, viajeras o no, nos pueden asaltar, discriminar, acosar y un sinfín de cosas más, pero mi verdadero deseo es que todos los viajeros que he conocido y los que no también, regresen a casa. Si hubo dificultades, que regresen para contarlo, si tuvieron ganas de regresar antes de lo planeado,  que lo puedan platicar, si extrañaron, que regresen y puedan abrazar muy fuerte. 

Al final no pretendo minimizar el miedo que nuestra gente tiene ante un viaje en solitario, sólo pensemos que los peligros, desgraciadamente están en todos lados y ninguno de nuestros sueños se debería de paralizar ante esta realidad.
Así que, si aún no te animas a viajar en solitario, si tienes miedo de hacerlo, si no quieres dejar que ese ser querido emprenda un viaje en solitario, te pido que lo pienses dos veces. No detengas un alma viajera y a ti viajero, toma el control de lo que te corresponde, planea, investiga, investiga, investiga, busca tours gratis o pagados, adquiere los recursos necesarios como mapas, reservaciones, referencias y siempre comparte tu ruta: siempre con gente de confianza y nunca con extraños, busca wifi y comparte tu ubicación con tu gente cada vez que te sea posible, evita estar fuera muy noche o tomar con extraños y recuerda, la intuición pocas veces falla, hazle caso.

¿Habrá días en los que te arrepientas de tu decisión? ¡Te lo garantizo! pero también te garantizo que la persona que inició el viaje será diferente a la que regresará. Cuando reconozcas ese valor que se necesita para continuar a pesar de las pequeñas o grandes dificultades, entenderás que ya va de regreso alguien diferente, alguien a quien no hubieras conocido en la comodidad de tu hogar. 

Sin más que decir, no te lo pienses más, no esperes más, busca tu destino, haz maletas y ¡Bon Voyage!





domingo, 11 de febrero de 2018

Happy ending


Esta historia llegó a mí para ser embellecida y contada, la verdad es que no tuve mucho trabajo por hacer. Tal parece que el amor mismo la embelleció para ser contada, y este será mi regalo del Amor y la Amistad para ustedes.



… y entonces, después de 3 nerviosas horas, ella baja del autobús. Él es el mismo que ella recuerda, el de los lindos momentos y las muchas sonrisas. Él la ve, no oculta la alegría que le causa verla, olvida el final y los meses sin hablar.

¿Cómo abrazar a la persona que un día no podías soltar?, lo que hubo o lo que hay es mucho más fuerte y si ustedes hubieran visto ese abrazo, lo hubieran podido comprobar. Hay una sonrisa en ambos rostros, una complicidad y una promesa. Las palabras fluyen, pareciera que no ha pasado 1 año tras ese adiós inapropiado. Ella, como tiene por costumbre antes de su cumpleaños, cerraba los ciclos que no le permitieran avanzar. Debería ser extraño sentirte así a lado de una persona que tienes 1 año sin ver. Sentirte como si lo hubieras visto ayer, como si nada triste hubiera pasado. 

Los dos caminan, uno cerca del otro. Salen de la estación, la vista es delirante. El centro histórico los recibe con mil historias a su alrededor, el clima nublado y muchas posibilidades por hacer. Ella ya conocía ese cuadro de la ciudad, pero no a esta hora del día, no con él. En sus románticas idealizaciones, ella deseaba conocer un restaurante mencionado en varias novelas de su biblioteca ¿El lugar?, el Sanborns de los Azulejos. No sabía con exactitud su ubicación, pero sabía que estaban cerca. Ella, decidió no mencionarlo, dejando que Él eligiera el lugar.

Casa de los Azulejos
Eran cerca de las once de la mañana y ninguno de los dos había almorzado aún. Él sabía que encontraría un buen lugar y la guió hasta esa calle mágica, donde puedes caminar por largo rato y sentir que no avanzas. Esa calle que se disfruta mirando arriba, caminando de frente, admirando sus costados, regresando la mirada hacia atrás.
Ella, ya no tenía hambre, la vista y por supuesto la comodidad de la compañía, la tenían cautiva. Él buscaba ese “mejor lugar” a donde llevarla, hasta que hizo la pregunta, que una vez más, comprobó que no hay explicación para ellos dos.

 - ¿Has desayunado en el Sanborns de los Azulejos?

Ella sonrió y supo que aquello era mejor que el sueño. Respondió la verdad, que no, pero que tenía muchas ganas de hacerlo. Llegaron a Av. Francisco I. Madero 4, admiraron el lugar, ella más que él.

Como siempre, había una lista de espera, que estaban dispuestos a pagar. Ella le contó cómo había imaginado aquella escena, mejor dicho como era la escena descrita en una de las novelas que había leído. Él la escuchó y sabía de lo que ella hablaba, tanto así que al entrar le dijo que esta era su película, la tomó de las manos y tarareó un bolero.

La cercanía y la conexión era algo imposible de negar. Media hora después de admirar los murales, de imaginar una vida dentro de la Casa de los Azulejos, les asignaron una mesa. Él pensó sentarse frente a ella, ella le pidió se sentara junto a ella. Sin saber que admirar, si el lugar o a él, comenzaron a jugar como ya era su costumbre. Inventaban una historia, ella era la protagonista y él el narrador. Ambos lo disfrutaban, hasta que ella decidió hablar acerca de su final.

Los dos se miraron realmente a los ojos después de 1 año, después de terminar poniendo a la distancia como pretexto. Ahora estaban ahí sentados uno junto al otro, preguntándose qué era lo que estaba pasando.

Él no pudo evitar el contacto físico con ella, tocaba su pierna naturalmente y ella lo permitía. Él tocó su mano, ella tomó la suya. Y ahí estaban los dos, en el final que era el principio. Los dos habían cruzado la línea, los dos se sentían seguros e ignoraban el pasado y el futuro, sólo valía ese momento, el presente.

Listos para la siguiente parada, a la espera del metro, en medio de un mar de gente, de historias ajenas a su vida, ajenos al momento, de su momento. Al estar de pie y de frente, sus brazos como dos piezas de un rompecabezas, tenían que ir juntas, embonando perfectamente, se abrazaron. Ella se sintió feliz o mejor dicho, casi feliz. Su cabeza la traicionó, la claridad vino a su mente…este momento no era una esperanza, ni otra oportunidad, esto era un momento y nada más. Lo abrazó entonces con más fuerza, suspiró para grabar el aroma de su piel. Él la tocó delicadamente. Ella estaba segura, él la cuidaba.

Imagen de Pinterest
Caminar en ese bosque a su lado ya lo había imaginado antes, unos meses antes, cuando ella caminó sola por el mismo sendero. En ese momento comprendió que andar sola es maravilloso, pero que andar tomada de su mano le había robado el aliento. Fue el primer momento en que ella deseó que esto no fuera una despedida. 

Caminaron de la mano, platicaban, se seguían conociendo y seguían conociendo el lugar. Él sabía que la quería besar, hizo algunos intentos besando su mejilla y sin poder evitarlo una vez más, sus bocas se encontraron. Un lugar conocido, cálido y dulce, pero la sensación fue extraña. La extrañeza venía de la consciencia, de la realidad, de los sentimientos y de la felicidad. Besos que detuvieron el tiempo, nada más importó, nada era necesario, sólo Él, solo Ella.

Al contemplarla ahí, sola para Él, se dio cuenta que le gustaba como el primer día. Nunca se sintieron incómodos, juntos tienen la capacidad de reírse de ellos, de sus acciones, de compararse con otras parejas y no pueden dejar de reír. Él, moría por saber qué era lo que estaba pasando, a ella le gustaría tomar su mano y jamás soltarla, sin embargo lo mira de frente y solamente le dice:

- c'est la vie

Mientras más tiempo pasa su lado, él se convierte en la ficha de su rompecabezas. Ella, ha disfrutado tanto los lugares visitados, en parte por la belleza misma y en parte por él. Ella prefiere apreciar de los museos sola, pero con él es diferente. Él piensa, disfruta y conoce de historia. Ríen tanto que no se
han dado cuenta de la hora, así que dan un último vistazo al castillo, saben que el momento está por terminar.

La tarde estaba a punto de dejar de ser cálida, parecía que llovería. Aún en el patio del castillo, él la abrazó muy fuerte y al oído le pidió que no se fuera. Ésas eran las palabras que ella no quería escuchar, que más miedo le daban. Ella lo abrazó fuerte, muy fuerte y suspiró. Antes de abandonar el lugar se vieron en un espejo y él exclamó una vez más:

- Que bien nos vemos juntos

Tomados de las manos, llegaron otra vez al bosque. Hubo un silencio incómodo, era el silencio del adiós. De frente a la laguna y con una vista increíble, el clima se compadeció de estos tontos y decidió no llover, en cambio les regaló uno rayos de sol reflejantes en el lago. La gente disfrutaba de una rica tarde de sábado, los niños comían algodones de azúcar, la gente compraba comida, paseaban en lancha, disfrutaban el show de marionetas y payasos, algunos otros simplemente disfrutaban la tarde y la vista, así como ellos dos.

Jugaban con miradas, sonreían, se platicaban sus sueños. Ella decidió contarle un secreto, le contó que en los últimos meses había salido con un par de personas, pero que al final de la cita, ella regresaba a casa con un pensamiento en la cabeza: “No es Él". Para corresponder al halago, él le dijo que lo que pasaba entre los dos era algo verdaderamente especial y que la fortuna de coincidir no se podía ignorar...

Casi las 06:00 de la tarde y seguían negando su realidad. Se alejaron del castillo, cada paso fue amargo, cada abrazo era un Te necesito y cada beso un Ya te extraño.

Imagen de Pinterest
Una vez más estaban ante la difícil despedida en la terminal, ésta vez mucho más triste, no eran nada, no había promesas, era una despedida. Él quería escuchar una promesa, ella decía en voz alta que lo que les había pasado era un buen momento, insistía en disfrutar lo último del momento, él decidió no insistir y se recostó en su hombro.

Una vez más estaban ahí en una terminal, despidiéndose. Abrazando con la intención de no dejar ir, besando tratando de memorizar sus labios. Fueron siete horas lo que tuvieron, lo tuvieron todo, conservando nada. Antes de subir al camión, ella le da una nota y el último abrazo que le habrá dado hasta el día de hoy.

Él, abre la nota, al momento que el autobús inicia su ruta. La nota es breve, ella tenía un propósito determinante con su visita y ese era embellecer el final de su historia.

"Gracias por darme en siete horas la posibilidad de escribirte en mis memorias y poder recordarte para siempre, como lo que fuiste para mí el día de hoy. GRACIAS"








sábado, 30 de diciembre de 2017

Montaña Veinte17


Nuestra última historia del año, me parece oportuno platicarles acerca de las montañas. ¿Por qué dedicarle la última entrada del año a las montañas?, Porque creo es un buen momento para evaluar nuestro camino recorrido en nuestras propias montañas.

He tenido la oportunidad de conocer o al menos cruzar un par de palabras con extraordinarios montañistas, me gustaría poder compartir con ustedes todas esas historias, pero ahora solo compartiré aquellas enseñanzas que me han dejado en este 2017.


¿Cómo terminas tu año? Lograste tus metas, seguramente ya te planteaste nuevas. ¿Te sientes satisfecho con tus resultados?, apuesto a que la mayoría de nosotros no.
Fotografía del Facebook de Chris Peña 
A lo largo de nuestra vida habremos de escalar varias montañas, ninguna montaña será igual que otra. Alguna nos tomará mucho más tiempo conquistar, algunas otras no las conquistaremos, con algunas otras seremos necios y regresaremos determinados a conquistarlas y lo lograremos, eso me hace recordar a un amigo que viajó este invierno para  conquistar el Aconcagua, con una altura de 6.962 m.s.n.m. A Chris lo considero un excelente montañista y guía, ha conquistado mexicanas como Iztaccíhuatl y Pico de Orizaba, cuando leí su post donde nos contaba que en este viaje no logró la cima, muchos les escribimos para reconocer su esfuerzo, para alentarlo a prepararse para un segundo intento, para decirle que la cima no era el logro, sino que el logro era todo lo que ya ha hecho para llegar allá. 

¿Cuál es tu cima?, nuestros propósitos, metas o sueños son nuestras cimas ¿o no?, ¿qué sucede en el camino? Acaso nos enfocamos tanto en la cima que olvidamos admirar y disfrutar el camino, sin darnos cuenta que ese camino en sí ya es una cima? Gurú, sin dudarlo sé que regresarás al Aconcagua y lo harás tuyo, pero como te dije hace unas semanas, en esta ocasión te tocaba disfrutar el paisaje, la gente que has conocido y probarte a ti mismo. Ahora vemos a Chris que continua su viaje fuera de México, está conociendo, se está preparando, el que se fue no reconocería aquel que va a regresar. ¡Ya quiero que me cuentes todo mi Gurú de montaña!

Qué difícil reconocer que una cima no es para nosotros, al menos no en ciertos momentos. Requiere de valor, de amor propio para mirar esa cima y decirle, ahora no. En la vida nos ha tocado y nos tocará renunciar a algunas cimas, nos tocará decirle adiós a una persona con la que no podemos estar, nos tocará dejar un trabajo en el que ya no queremos estar o que ya no quieren que estemos, nos tocará dejar una carrera, un negocio, un sueño que por el momento no podemos conquistar. A ti, que renunciaste a una cima este 2017, te pido que mires adelante, tal vez parezca que regresar cuesta abajo es una derrota, pero no lo es. Bajar, aunque técnicamente es un acto descendente, también es un acto de reflexión, de determinación para hacer cosas diferentes, de evaluación para reconocer aquello que debes trabajar, entrenar, dejar, cambiar o mejorar.

Cada uno conoce la historia que hay detrás de la cima. ¿Alguna vez has subestimado las cimas ajenas? O ¿Alguna vez has pensado que la cima que miras, es imposible para ti? Esta última pregunta me lleva al segundo montañista que admiro. Él, colombiano de Santander, sufrió un accidente escalando, como resultado, los médicos dictaminaron que no volvería a caminar. Hay riesgos en el camino, las decisiones son riesgos, pero hay que avanzar a pesar de los riesgos. David volvió a caminar y no sólo eso, me enchina la piel saber que al día de hoy sigue escalando montañas. Sus extremidades no están al 100%, pero este 2017 conquistó una de las montañas más altas de Bolivia y es líder del proyecto Breathing New Life, organización que busca oportunidades para las personas con discapacidad a través del turismo inclusivo. 

Fotografía del Facebook de Roca Andinista
Las cimas no caen del cielo para nadie, hay que trabajar, hay que aguantar. Vivimos en la era de la inmediatez, nuestra generación vive esperando que todo sea rápido y digerido, no estamos dispuestos a pagar el precio por nuestras cimas. Ser montañista requiere de una preparación física y mental que, si no has tenido la oportunidad de escalar una montaña, no comprenderás. La altura que vas ganando al avanzar causa cambios en el cuerpo, las bajas y en algunos casos, extremas temperaturas paralizan el cuerpo y la mente, la soledad allá arriba puede ser aliada o enemiga. ¿Qué te hace continuar? La determinación, la preparación y la pasión. Si una de estas falta, no podrás continuar. Lo mismo pasa con nuestras montañas de vida, la convicción en cada una de las cosas que hacemos nos lleva a estar con las personas que queremos estar, a prepararnos para las cosas que queremos hacer, afrontar las situaciones que se nos presenten. 

En una entrevista para Vanguardia.com, David, el Santandereano dijo en relación al hecho de llegar a la cima o hacer cumbre como lo llaman los montañistas: “Difícil Sí, Imposible jamás”. Cada persona tiene su historia, cada uno sabemos dónde está nuestra dificultad y donde está también nuestra determinación para seguir.


¿Con qué actitud debemos buscar nuestra siguiente montaña? ¿Con qué actitud debemos recibir este 2018? Les voy a hablar del último montañista, una mujer mexicana. Viridiana Álvarez, en Mayo del 2017 conquistó la cima del mundo, el Everest. Viridiana además de ser la 7°mujer mexicana en lograr esta hazaña, es una mujer sencilla, inspiración de mexicanos, alpinistas y mujeres. Tuve la oportunidad de intercambiar una par de palabras con ella en octubre y le pregunté acerca de su motivación y las limitantes en el camino a la cima.

Como te lo he platicado hasta este momento, subir la montaña y/o llegar a la cima no es fácil, como la vida de cada uno de nosotros. Cada vida a su manera, enfrenta situaciones que nos hacen dudar del camino. ¿Cómo hemos de mirar este 2018?, después de este interesante 2017, debemos estar conscientes de los retos que como habitantes de la Tierra o como habitantes de los países en lo que vivimos estamos por enfrentar. ¿Ya identificaste tu o tus montañas de este 2018? 

Para Viridiana, la cima sólo es un punto en el camino. En sus palabras, “la motivación es lograr el  objetivo, que es subir y bajar, y sobretodo…Disfrutar el camino”, estamos en las últimas horas del 2017, replantea tus objetivos, replantea tus montañas, replantea tus cimas y recuerda que la cima no es cima sin el camino, sin la pasión, sin las personas que están ahí con nosotros a lo largo del camino. Viridiana tiene muy claro que su familia y amigos son parte importante en el difícil camino, para ella, ellos representan la estabilidad que necesita en los momentos más complicados. Cuidemos de nuestros compañeros de viaje, de nuestros cómplices, son ellos nuestra fuerza interior, son parte de la fortaleza mental que necesitamos en los momentos de mayor estrés en las montañas reales y en las montañas de vida.

Para terminar, les dejo el mensaje que Viridiana compartió en su página el día que conquistó el Everest, deseando que al igual que a mí, los llene de deseo, motivación y determinación en este año que está por iniciar:

Fotografía del Facebook de Viridiana Álvarez
“¡Viva México! ¡Viva Aguascalientes!
Desde la cima del Mundo, el EVEREST!!!! (16 de mayo 2017)
Agradecida con Dios, con mi familia y amigos que me apoyaron.
Llena de satisfacción y orgullo por ser la Séptima Mujer Mexicana en subir el Everest.
‘Nunca sabrás lo que puedes lograr hasta que lo intentes’



*A mis montañistas protagonistas, escribí esta entrada con todo el respeto, aprecio y admiración que me merecen. GRACIAS POR INSPIRAR.



Les agradezco su complicidad durante todo este año Veinte17. Primero Dios, estaremos un año más juntos compartiendo. 

Mis mejores deseos para ustedes y sus familias, les mando un fuerte abrazo a cualquier lugar de México donde me lees, a Estados Unidos, Canadá, Colombia, Perú, Irlanda, Alemania, Portugal, España, Italia, Francia, Ucrania, Emiratos Árabes Unidos, Suiza y a cualquier lugar donde me leas.


Veinte18 ¡Estamos listos para subir!





sábado, 9 de diciembre de 2017

¿Quién nos otorga los sueños?


 En dos sentidos, quién nos da la posibilidad de soñar y quién nos entrega esos sueños.

Esta es mi forma de decir gracias. Este trabajo es un sueño que se ha hecho realidad no el día de hoy, ni el día que reciba el título, ni el día que me puedan llamar Maestra. El sueño se hizo realidad desde el primer día en esta Maestría.

Después de un inicio turbulento, tengo tanto que agradecer, agradezco a las personas que me guiaron, me dieron las herramientas para inscribirme en esta facultad, agradezco a la gente que creyó en mí a cada minuto, que no dudó que el sueño se pudiera cumplir.

Agradezco a mis profesores, cada uno de ellos sumó. Mentiría si digo que uno de ellos no lo hizo, cada uno a su manera  y cada uno en su nivel, me han dejado algo que no estaba en mí y ahora está. Agradezco mucho a los maestros que fueron más que un docente en aula, agradezco a los que tomaron 1 min para responder un mail de la decena que reciben día con día, agradezco a los que me dieron la nota justa, porque esa me impulsó a la posibilidad de mejorar, agradezco el acompañamiento y los consejos.

Foto de Pinterest
Agradezco a la gente a la que le robé tiempo, el tiempo que no compartí, que cancelé, que mi falta de tiempo alejó. Agradezco a los que se quedaron, a los que aguantaron un mal genio, días sin ganas de hacer más que sólo dormir. Agradezco a mi gente que sonríe conmigo este sueño.

Agradezco el cobijo físico y emocional, agradezco a dos países, al propio y al que me recibió para cerrar un ciclo personal y profesional. Agradezco a la gente en las facultades y a los amigos hechos.
Al final del día agradezco que el sueño se cumplió… mejor dicho, que apenas se empieza a cumplir.

Un día soñé que sería una profesionista con una maestría, y que trabajaría en el sector automotriz y al tiempo daría clases ¡qué locura! Qué lejano vi ese sueño hace unos años, pero hoy escribo esto regresando a casa de mis dos trabajos: La industria automotriz y la docencia.

Este sueño lo comparto contigo Ma’a, tú lo has sabido desde siempre, este es mi sueño. Gracias por cuidarlo como propio, gracias por alentarme cuando el cansancio y las circunstancias me desalientan, gracias por hacerme ver que el sueño aún no está completo, que ésta parte del sueño sólo es eso, una parte.

¿Quién da los sueños? Sin Dios en mi vida, nada de esto estaría pasando. Platico con Dios por las mañanas y le platico mis sueños, le platico lo que me hace triste, le platico lo que deseo, lo que mi corazón anhela y te agradezco tanto, porque estos sueños aquí están, son tangibles, son reales. Estos sueños que me das son para perseguirse y alcanzarse. Y ahora, que inicie la siguiente parte del sueño…


*Comparto el prólogo de mi Tesis de Maestría no para recibir reconocimiento sino para inspirar. Todos tenemos sueños, entonces trabajemos duro por ellos, hagamos asequibles nuestros sueños. El camino puedes ser difícil, puede hacerte dudar, puede dejarte exhausta, pero creo que el sueño es eso, sentir todo esto al mismo tiempo y al final mirar atrás y ver que lo has logrado o que estás un paso más cerca de lograrlo- 

viernes, 15 de septiembre de 2017

NellieCampobello/Mara Fernanda

Para Elena Poniatowska, una de sus 7 cabritas fue Nellie Campobello. Nellie es uno de los pilares más importantes de la danza en México y de las narradoras más reales de la Revolución Mexicana. Nacida en Durango un 7 de noviembre de 1900, con nombre de pila de María Francisca por Francisco Villa... largo tiempo se rumoró que Nellie, era hija del mismísimo Pancho.


Imagen de Pinterest
Nellie, es considerada la única visión real de la Revolución Mexicana. Vivió una vida entre muerte, ¡sí!, su vida estaba rodeada de muerte todos los días ¡Era la revolución! Con un toque de inocencia relata la muerte, la fría muerte, porque es lo que sus ojos veían. Familiarizada, con el constante peligro de morir por causa de una revolución, pero por causa de la revolución, no habría de morir.

15 de septiembre de 2017. Mara Fernanda Castillo, estudiante. No regresó a casa. Una mujer más, no es porque los asesinatos de hombre (por género) no cuenten, pero ¿de verdad? ¿Una más? No soy feminista o feminazi, como ahora le llaman a la libertad de expresión, pero soy Mujer. ¿qué celebramos realmente el día de hoy? Si es LIBERTAD, me gustaría saber de quién.

Nellie Campobello, habló tanto de la muerte, de esa muerte en el campo de batalla, esa muerte que para ella fue tan familiar, y mientras leía las últimas líneas del libro de Poniatowska, me conmoví tanto… tanto al pensar en una Nellie, al pensar el día de hoy en una Mara, al pensar en todas las mujeres que no han regresado, al pensar en todas las mujeres que podríamos no regresar. A Nellie le negaron una muerte como la que ella relataba en sus novelas, esas muertes heroicas o esas muertes a las que les puedes llorar y despedirte. Nellie Campobello desapareció de la esfera pública y su cuerpo fue localizado años después en una fosa, negándole lo propio de una muerte, por eso, Elena la nombra Nellie Campobello: La que no tuvo muerte.

¿Por qué relaciono estas dos historias? Podría ser porque son mujeres, porque murieron a manos de un hombre, porque la privación de su libertad estuvo en investigación, pero en ninguno de los dos casos las víctimas sobrevivieron. Las relaciono para que las tengamos presentes el día de hoy y el día de mañana. Que en esta “celebración” retiemblen las palabras que Nellie le dijo a Emmanuel Carballo:

Amar al pueblo no es sólo gritar con él en fiestas patrias, ni hacer gala de hombría besando una calavera de azúcar, ni rayar un caballo, ni deglutir de un sorbo media botella de tequila. Amar a nuestro pueblo es enseñarle el abecedario, orientarlo hacia las cosas bellas, por ejemplo, hacia el respeto a la vida, a su propia vida y, claro está, a la vida de los demás: enseñarle cuáles son sus derechos y cómo conquistar estos derechos. En fin, enseñarle con la verdad, con el ejemplo, ejemplo que nos han legado los grandes mexicanos, esos ilustres mexicanos a los cuales no se les hace justicia. ¿Será porque no hemos tenido tiempo? ¿Por qué los ignoramos? Se podría decir: ¿Porque no sabemos? (Poniatowska, 2000)

Imagen de internet

Respetemos nuestra propia vida…respetemos la vida de los demás.




domingo, 6 de agosto de 2017

The Perfect One, Not my Perfect One


En una de las tantas salidas con amigas nos sinceramos  y nos  preguntamos si puede existir un Perfect one que no sea tu perfect one. La respuesta inmediata y evidente fue un NO… si no es para ti entonces no es tu Perfect one. Acto seguido continuamos con nuestras pláticas, nos pusimos al corriente de lo que ha pasado en nuestras vidas, los viajes, la planeación de una boda, un poco de chismes ajenos hasta que una se atrevió a retomar la idea del “Perfect One, Not my Perfect One”No nos poníamos de acuerdo en argumentos, así que decidimos dar ejemplos en los cuales alguien podría ser un  “Perfect one, not my perfect one”, para ver si coincidíamos o no. Así que, en este corto blog te cuento tres situaciones en las que estuvimos mayormente de acuerdo.

Él/Ella en un momento diferente

Imagen de Pinterest
Este tipo de “Persona perfecta” es aquella en la que reconoces todas las cualidades que podrías desear, admirar y amar en una pareja. En muchas ocasiones conoces todo esto por que mantienen una relación, ya sea corta o larga, están enamorados y probablemente se aman, pero…uno de los dos quiere dar un paso más en la relación en el futuro inmediato.

¿Qué sucede cuando uno de los dos es más grande, es más maduro o simplemente ya está listo para dar el siguiente paso: EL CASAMIENTO?

Qué momento más difícil para ambos. Pero en este espacio solo hablamos de la parte que reconoce a su PERSONA PERFECTA, pero simplemente no está lista para el siguiente paso. 

Aquí entramos en debates como  “seguramente no se amaban de verdad” o  “no era su perfect one”, la verdad es que es doloroso reconocer a una persona como “the perfect one” pero para otro momento de la vida o reconocer que es el hombre o la mujer perfecta, P E R O.... para alguien más.

Se vale ser fiel a los ideales y sueños personales y si en alguna parte del camino no están listos para coincidir con nuestra pareja, lo mejor es ser sinceros y en el mundo ideal nos van a esperar y en otros casos la relación está hecha para dar el siguiente paso o terminar. Y así un día, ves irse a tu “perfect one” para ser el perfect one de alguien más…


Él/Ella a la distancia

Imagen de Pinterest
Este “perfect one” puede ser engañoso, muchas veces son por períodos cortos, o por decisiones que llevan a las personas a vivir separadas, en distintas ciudades o países. Si el motivo es que uno de los dos está de vacaciones o por un período de visita en otro país, el enamoramiento suele darse por aventura, por estar relajados, por saber que es pasajero, pero esto no implica que no aprendas a reconocer todas esas cualidades que te lleven a reconocerle como un “perfect one”. De hecho puede ser justo en estos períodos que te conozcan y que conozcas a las personas mucho más que la gente con la que convives todos los días a lo largo de muchos años o puede ser que el tiempo es tan corto que solo te dio tiempo de conocer cualidades y pocos defectos.

La esencia de estos casos son la inocencia y la poca realidad con la que se maneja la situación, hasta que uno de los dos tiene que regresar a casa o tiene que dejar casa para crecer. Son muchos los casos valientes que reconocen tan bien a su “perfect one” que seguramente vencerán la distancia, pero son otros los casos en los cuales, a pesar de ver a una persona tan perfecta, se reconoce que cada quien debe vivir en el presente, en el instante y se llega al acuerdo de dejarse ir… es aquí cuando tu "perfect one", queda libre para ser el "perfect one" de alguien más…

Él/Ella en una relación

Este lo dejamos al último por lo delicado de la situación, así que seremos breves. 

¿Recuerdan la escena de Julia Roberts persiguiendo como maniática a Cameron Díaz y a Dermot Mulroney en la peli "La boda de Mi Mejor Amigo"? Algo así pensamos de esta situación, conoces tan bien a una persona y te conoce tan bien, que no puedes dejar de pensar que es PERFECTO, pero tristemente puedes reconocer que no es tu "Perfect one", sino el de alguien más.

Y de los tres, este es el más doloroso porque de verdad podría ser tu “Perfect one” pero no lo es...ni lo será. En el primer caso, el tiempo puede llevarte de vuelta al PERFECT ONE  y entonces sí lo será, pero en otro momento de vida. En el segundo caso, uno de los dos un día tomará un bus, un tren o un avión y buscará a su Perfect One, pero en el último caso, a pesar de todos los buenos momentos que puedas recordar, las características que te hicieron reconocerlo como Perfecto, sólo te queda, igual que la escena de Julia Roberts y Cameron Díaz en el baño del parque, decirle en tu interior a la verdadera compañía del Perfect one, una confesión como la de Julia Roberts:


- ¡Ganaste! Él no me ama, te ama a ti Kimi. No he hecho muchas cosas buenas en los últimos 3 días. Quiero que vayamos a la iglesia, para que puedas entrar allí y casarte con el hombre de nuestros sueños-


No pretendemos tener la verdad, probablemente no la tenemos. Cada caso es diferente, cada historia es diferente, cada persona es diferente.

Si tienes un Perfect one, Not my perfect one...no tenmos ni recetas ni soluciones, sólo recuerda las razones que te hicieron decirle "Eres  perfecto...pero no mi perfecto", sonríe y agradece haber tenido la sensación al pensa que era el ...PERFECT ONE.





domingo, 30 de abril de 2017

¿Por qué irse en el día 99?


P.s al inicio: Para escucharse mientras se lee Ennio Morricone- Love Theme-Cinema Paradiso


Cinema Paradiso (1988)- Giuseppe Tornatore

Esa escena de Alfredo tratando de enseñarle amor a Totó, me tuvo obsesionada toda la semana. Me preguntaba una y otra vez ¿Por qué el príncipe se iría a 1 día de tener lo que más quería? Me refiero a la historia de amor que Alfredo le cuenta a Totó en la película Cinema Paradiso. Y la historia dice así:


-         -  Había una vez un rey que dio una fiesta. Estaban las princesas más bellas del reino.

Pues bien. Un soldado que estaba de guardia vio pasar a la hija del rey. Era la más bella de todas y se enamoró al instante. ¿Pero qué puede hacer un pobre soldado, ante la hija del rey? Por fin, un día logró encontrarla y le dijo que ya no podía vivir sin ella.

La princesa quedó tan impresionada  con su amor que le dijo al soldado “Si puedes esperarme por 100 días y 100 noches bajo mi balcón…al fin seré tuya”

¡Vaya! De inmediato el soldado fue allá y esperó un día, dos días y diez… y luego veinte…Cada noche la princesa miraba desde la ventana y él nunca se movía. Con lluvia, viento, nieve, siempre estaba allí. Los pájaros le cagaban encima, las abejas se lo comían vivo, pero él no se movía. Al cabo de 90 noches se había vuelto todo seco y blanco. Lloraba a lágrima tendida sin poder parar. No tenía ni fuerzas para dormir. Mientras que la princesa no lo dejaba de mirar…Y llegando a la noche 99 el soldado se levantó, agarró la silla y se fue.

-      -  ¿Cómo? ¿Al final?
    - Si. Justo al final. Y no me peguntes qué quiere decir. No lo sé. Si lo entiendes, dímelo tu.



Podrías pedir por algo por mucho tiempo, incluso esperarlo toda tu vida, para al final darte cuenta que ya no lo quieres. ¿Por qué, por qué? Al igual que Alfredo y Totó, no esperes que te de una respuesta.
Entonces la pregunta es por qué y ni Alfredo ni Totó dan respuesta. ¿Por qué una persona que ya aguantó tanto, abandona todo casi al final? Platicando con varias personas, me pareció interesante preguntar ¿Por qué irse en el día 99?, algunos contestaron que ni siquiera llegarían al día 99, que eso era una locura, otros llegaron a conclusiones más profundas y de las cuáles comparto dos.

La primer respuesta, opina que el soldado se dio cuenta que aquella princesa, por muy hermosa o perfecta no valía la pena por una razón, y esa razón es el poco corazón que demostró tener cada noche, al ver sufrir a ese soldado y no hacer nada para aligerar sus cargas. Esta teoría me lleva a pensamientos como la dignidad de cualquier persona. ¿Hasta qué punto vale la pena buscar, esperar, soportar por alguien? Parece evidente y necesario, que el amor o el enamoramiento debe acompañarse de sacrificios y si no, no vale la pena. La verdad es que no, en mi opinión el amor o el enamorarse, no es un sacrificio, las cosas son o no son y debemos tener la claridad de reconocer cuando no nos quieren en un lugar, cuando no se están preocupando por nosotros, cuando no le importa al otro la agonía que pudiéramos estar sintiendo.

La otra respuesta habla del miedo de aquel soldado, que al permanecer 99 días pensando en la princesa, la idealizó tanto que su miedo fue mayor. Miedo a conocerla, miedo a que todo lo que esperaba de ella no existiera y que esos 99 días fueran inútiles, por que la mujer no era la correcta. ¿Cuántas veces, el miedo nos ha alejado tanto de lo que queremos o deseamos?

Cinema Paradiso (1988)
Justo el día de hoy, esta teoría tiene tanto sentido. Hay veces que es más fácil abandonar las cosas, aún en el día 99, que afrontar todo lo que el resto ha de traer. Como cuando uno se equivoca y ha hecho todo lo posible por compensar, por pedir perdón, por demostrar que las cosas pueden ser diferentes. En determinado momento, la persona que busca se cansará, se cansará  de esperar, de pedir perdón, de buscar. De un momento a otro, o de un día a otro, nada hará que esa retirada se detenga, que esos 99 días esperando e idealizando, valgan lo suficiente para un día más, tan sólo un día más.

¿A dónde dirijo la entrada de este mes? A dos situaciones:

No idealicemos al otro. No suframos, no sacrifiquemos, no engrandezcamos al otro. El otro también tiene errores, se puede equivocar porque no es perfecto. Enamórate de esa imperfección, para así, conforme vayas descubriendo esa imperfección, no decidas retirarte en el día 99, no tengas que retirarte cuando más te necesiten, ni cuando todo está listo para ser.

Por otro lado, reconozcamos a tiempo el valor del otro. No es necesario que nadie muera de amor, tampoco hace falta sacrificios, sufrimientos ni cambios. Las cosas, relaciones o personas que están destinadas a ser, serán. Nadie es tanto para ser inalcanzable ni nadie es tan poco como para no ser suficiente. 

Para mí el soldado, así como el profesor de literatura, en la película Las ventajas de ser invisible, le dice a Charlie “Aceptamos el amor que creemos merecer”. El Soldado se dio cuenta que no merecía un amor sufrido, no merecería a alguien que lo viera sufrir y no hiciera algo por evitarlo. Al final de cuentas, el Soldado se dio cuenta que la hermosa princesa que necesitaba para seguir viviendo no era verdaderamente tan indispensable.

Pues bueno… Y tú, ¿En qué día, de los 100, vas?


P.s: IMPERDIBLE! Ve la película de Cinema Paradiso