domingo, 22 de diciembre de 2019

La Felicidad de Tal Ben-Shahar

En días pasados, Puebla albergó a un cúmulo de ideastas en la XII edición de la Ciudad de las Ideas. Tuvimos la oportunidad de escuchar pláticas magistrales de la talla de ganadores de Grammys, Oscares y al profesor estrella del curso de la FELICIDAD en la Universidad de Harvard, Tal Ben-Shahar. 

Al día de hoy, los famosos tres consejos para ser feliz siguen rondando mi cabeza, que si lo aplico, que si lo comprendo, que si me importa, que si soy feliz. Mientras descifro, te comparto los TRES, espero te sirvan, que te desafíen o que te entretengan estos 3 minutos que compartimos hoy. 

Imagen de internet
El famoso profesor, simpático en su hablar nos motiva a buscar esa felicidad, la que incrementa la creatividad o la creatividad que incrementa la felicidad. Toda esta búsqueda la resume en LOS VALIOSOS 3 (así decidí llamarlos). 

1.   Reconocerte Ser Humano, Tal Ben-Shahar asegura que NO nos permitimos sentir dolor y que sólo hay dos tipos de personas que no sienten emociones dolorosas, los primeros son los psicópatas y los segundos los muertos. Entonces ¡Felicidades!, tener emociones dolorosas es una buena señal de que no somos ni lo uno ni lo otro. 

Pero, estamos cansados de aparentar una felicidad continua, creemos que la gente “feliz” no siente emociones “negativas” y lo que realmente sucede es que al no dejar fluir nuestras emociones negativas bloqueamos también las emociones placenteras. Me vino a la mente el ejemplo del primo de un amigo, que no se enamora por precaución para bloquear los posibles “efectos” negativos que el desamor puede causar, pero al mismo tiempo bloquea todo lo placentero del amor. 

Tal Ben-Shahar insiste en que dejemos fluir nuestro lado humano, que las emociones dolorosas fluyan como parte de esa naturaleza, pero que ante todo aprendamos o elijamos expresar gratitud, agradecer todo lo que tenemos y a quien tenemos. Elegir la gratitud, expresar gratitud, escribiendo, compartiendo, abrazando, sabiendo estar. 

Entonces ¿qué pasa con la presión de una vida perfecta? Nuestro lado humano está reprimido todo el tiempo y todo esto se potencializa en las redes sociales, donde queremos mostrar “felicidad” únicamente y sin referirse a mostrar el dolor en redes, simplemente a dejar esa presión por mostrar la “felicidad”, no hay cosas que mostrar, sólo hay experiencias que vivir. 

2.  Relaciones, como lo que nos hace diferentes, relaciones íntimas sólidas, amorosas, familiares y amistosas. Relaciones reales y no virtuales, donde no neguemos el lado humano. El profesor de Harvard nos invita a no ignorar lo que tenemos, aprender a valorar y realmente valorar. Nos regresa a la palabra gratitud, a la esencia de lo que gratitud significa, apreciar, dar las gracias por algo o por alguien, a la grandeza de apreciar las cosas de la vida. Te invito a que mires tu reloj ¿qué hora tienes? ¿agradeciste tu despertar? miraste con aprecio y agradeciste por la persona a lado tuyo o sonreíste por ese mensaje que te despierta todos los días y alegra tu día con dos palabras cortas y un emoji. 

     Deja de leerme y hazlo ahora, reconoce tu presencia en la vida de alguien más, aprende a estar presente, estamos en la era de la distracción, no estamos disfrutando el aquí ni el ahora, ni de las maravillosas relaciones que tenemos: familia, amigos, el amor de nuestras vidas.  

    Reconocernos seres humanos que tienen relaciones que NO son perfectas es esencial, los conflictos nos ayudan, elevan nuestras relaciones, crecemos a través de los conflictos. Para Tal Ben-Shahar, el indicador #1 de la felicidad es tener relaciones íntimas profundas, por ello sabiamente hace referencia a una alquimia emocional, donde podemos tenerlo todo y no disfrutarlo o tener sólo un trozo de pan, pero con un amigo, pero contentos. La presencia de la mente y corazón. 

Para los padres deja una interesante reflexión, si pudieras escribir una lista con todas las cosas que quieres para que tus hijos san felices y una lista con las materias de la escuela, ¿cómo coinciden ambas listas? ¿qué lista ayuda a cuál? ¡Por supuesto! la primera a la segunda, no al revés. La felicidad consiste en cultivar relaciones, es importante que los padres entiendan la felicidad para darla y tener presente que se debe predicar con el ejemplo, los niños no necesitan un modelo perfecto, sino un modelo humano.
  
3.  Por último, para todos los Rush Hour como yo comprenderé, habló del estrés, de la necesidad de nuestro cuerpo por el ejercicio físico mínimo 3 veces a la semana y de lo importante de tener mínimo 1 hora para hacer algo significativo y crearnos la felicidad del día y así una vida feliz. 





Nos confronta ante uno de los grandes misterios de la vida, encontrar algo importante que hacer, ¿dedicamos un par de horas diarias para hacer algo significativo? Termina de leerme y escribe en tu cel, tableta o si lo prefires como yo, en papel, aquellas cosas que te dan placer y son tus puntos fuertes, al final tendrás una lista de cosas significativas, puedes tener 4 listas que respondan a las preguntas ¿qué es importante? ¿qué me entusiasma? ¿qué me da placer? y ¿qué se me da bien?, lee y vuelve a leer, busca las coincidencias ¿Cuándo fue la última vez que las hiciste?, reducir el estrés negativo está a una lista de lo significativo, lo que te entusiasma, lo que te gusta y lo que se te da bien. 






Se lee fácil, reconocernos seres humanos que sufrimos, que corremos riesgos para sentir emociones placenteras. Cuidar nuestras relaciones, las verdaderas, las pocas, cultivarlas en la era de la realidad, dejar de ocuparnos de las vidas digitales. 

Pasamos una vida evitando el dolor, que nos lastimen, sentirnos heridos, que ignoramos el hecho de que también estamos bloqueando la expresión de las emociones más bellas, nos estamos negando la oportunidad de reconocer y agradecer, explotar los momentos y a las personas que van a nuestro lado en este tramo de lo que parece la vida. Tomemos esta consciencia, no sea que se nos pase el tiempo, la vida, que nos endurezcamos sin regreso, que seamos psicópatas o muertos. 

¡Bendiciones en todos sus inicios!
Nos vemos 2020








domingo, 2 de junio de 2019

Hacer un voluntariado: una de las peores ideas que podrías tener



Me fui de voluntariado y te puedo decir desde mi experiencia, porque no lo deberías de hacer. Tal vez tengas la idea de hacerlo y esto que escriba te pueda ayudar a decidir.

Mis intenciones eran las mejores, buscaba ayudar a personas, comunidades, necesitaba hacer cosas buenas y que tuviera resultados inmediatos. Me encontraba en una de esas etapas de la vida en las que uno busca un sentido y ese sentido estaba en ayudar, ayudar al cambio radical.

Tenía un viaje planeado para 15 días en Europa en el verano, así que busqué programas en Europa. Nombres como Italia, Grecia, Alemania aparecieron, pero en ningún programa sentí un gran impacto. Mi guía AIESEC me mandó un par de programas en Europa, creo eran los mismos, menos uno en Katowice, Polonia. El programa de voluntariado en Katowice busca reducir desigualdades a través del conocimiento y de la convivencia de niños polacos con otras culturas. Después de leer varias veces la oferta, decidí postular. Aquí mi primer razón para no irte de voluntariado, lo que te ofrezca el programa no será lo que recibas, eso te lo explicaré en un momento más.

Apliqué, inicié un proceso de selección con AIESEC Polonia y a pesar de dedicarme a Recursos Humanos, no tenía ni idea de lo complejidad de este trámite, contestar un par de cuestionarios en línea, una entrevista por Skype con una polaca y tener que grabar un video en inglés explicando los motivos que me llevaron a elegir este programa. En efecto, aquí un motivo más, tendrás que concursar con otras personas de otros países a través de acciones que te pondrán en aprietos y que tendrás que solucionar. Creo que mi video lo ensayé unas 5 veces y lo grabé tres, que si mi voz no me gustaba, que si mi pronunciación era mala, que si no expresé bien la idea. Si no quieres enfrentarte a este tipo de retos, escuchame y no lo pienses, no te vayas de voluntariado.

Después de estos filtros y si todo sale favorable recibirás un correo de aceptación, aquí iniciará una gran lista que cumplir: ubicar en el mapa a Katowice y cómo se llega a Bielsko Biala, comprar un seguro internacional, solicitud de visado, buscar boletos de avión, de tren o autobús, depende lo fácil o complicado que sea llegar al destino, leer y firmar contratos, pagar algunos derechos, asistir a cursos de preparación al voluntariado en ambos países, el de procedencia y donde harás tu voluntariado, sin omitir los muchos cuestionamientos ante la decisión de dejar todo e irte así nomás a otro país de voluntariado. Este punto se explica por sí sólo, por favor no vayas, sólo te servirá para descubrir a los amigos y la familia que siempre te apoyarán sea cual sea tu decisión ¡no vayas!, tendrás que encontrar la mejor solución a todos los requisitos que te acabo de enlistar, porque al estar decidido a irte, no habrá poder humano que te impida dar tu mayor esfuerzo por pagar un seguro, conseguir una visa, pagar 1 boleto de avión, un tren, un autobús y otro tren, si es que tu destino no está tan cerca de los lugares comerciales. ¡No lo hagas!

Llegarás a otro país donde no hablan tu idioma, en algunos lugares si es gente mayor o simplemente porque no quieren hablar inglés, no lo van a hablar y punto. Te darás cuenta que ni siquiera podrás comprar un chip porque no aceptan tarjeta, sólo efectivo y el Kantor abre hasta las 8 de la mañana y tu llegaste a las 5 a la terminal. No te vayas de voluntariado, te enfrentarás a la soledad, a los porqué estoy en este lugar, reflexionarás, asumirás tus decisiones y vas a conocer a otra persona dentro de ti, a esa que se sabe sola, que mira a su alrededor y ni siquiera ve rasgos familiares o reconoce un acento, vas a conocer a una persona que esperará a que abra el Kantor, cambiará algunos euros por zlotys, regresará a la tienda del chip y pedirá lo que necesita a través de señas, porque necesita algo y hará todo lo posible por conseguirlo.


No te vayas de voluntariado, vas a empezar a hablar con extraños, con esos extraños que están en el mismo grupo de whats app que tú, porque van para el mismo destino, van a compartir miedos, decisiones, itinerarios. ?¿Recuerdas cuando te dijeron que no salieras con extraños? lo vas a hacer, aunque para ti no lo sean, los reconocerás al bajar de un autobús porque has visto sus fotos, pero al final los reconoces porque te estás reconociendo a ti misma, bajando del mismo camión en una pequeña ciudad polaca llamada Katowice y con una maleta en la mano, no te vayas de voluntariado, vas a conocer que al final compartes el mismo sentimiento de miedo y de asombro con otras culturas y cuando los encuentres, te darás cuenta que necesitas un poco menos tu hogar, tu familia, tus amigos, tu país.

No te vayas de voluntariado, no es como un viaje, no te quedarás en un hotel, vivirás con una familia del país que te reciba. Las comodidades de un hotel no las vas a encontrar, tendrás que hacer aseo en tu cuarto, tal vez cocinarte y lavar tu ropa, también tendrás con quien platicar en las mañanas al desayunar, jugarás, llevarás a los niños a la clase de futbol y de regreso pasarán a comer helado. Si te enfermas, te dejarán en cama todo el día y ella entrará a tu cuarto con una sopita caliente, porque sabe que es lo que necesitas. Vivirás con una familia que compartirá todo contigo, absolutamente todo, una receta tradicional, un viaje en carro a Cracovia, una historia familiar y el nombre de sus gatos. No te vayas de voluntariado, querrán saber todo de ti y de tu cultura y te darás cuenta que esa raza que creías fría y dura, aman tu país, aman tus costumbres y que quieren probar verdadera comida mexicana, les compartirás fotos de tu país e historias que los enamorarán. Un día te sorprenderán con una máquina de metal para hacer tortillas y les enseñarás a prepararlas. No te vayas de voluntariado, tendrás que compartir tu comida y tendrás que enseñarles a cocinar, porque les encantó el mole de anoche o el guacamole, que a pesar de ser muy conocido en el mundo, te pedirán la receta porque al parecer no habían probado algo tan maravilloso como tu guacamole y ya no aceptarán otro guacamole hecho en licuadora.

No te vayas de voluntariado, prepararás clases para todos los días, pero no las vas a cumplir al pie de la letra, los niños primero te querrán conocer, saber quién eres, si sabes jugar y cómo sonríes, eso te tomará un par de sesiones. No te vayas de voluntariado, no entenderás ni una sola palabra de todo lo que hablan los niños a esa edad, en la merienda tu querrás ayudar a las cocineras a servir, pero no sabes cómo ofrecerles woda o mleko, no sabrás cómo decirle a un niño  tak o nie, pero al escuchar esas palabras todos los días, aprenderás a decirlas y tal vez a escribirlas. No te vayas de voluntariado si tu intención sólo es ayudar, la gente también te va a conocer a ti y serás el representante de tu país, siempre que hablen de algún tema de tu país pensarán en ti, te escribirán y esperarán tu opinión en temas de política, te relacionarán con un par de conceptos y entonces tu labor será enseñarles la otra cara de la moneda. ¿Quieres esa responsabilidad?

Los niños con lo que trabajes, se encariñarán, jugarán contigo aunque no hablen inglés, el idioma de la sonrisa lo hará todo. No hagas un voluntariado si no estás consciente del poder de tus expresiones faciales, tu comunicación no verbal hará la mayor parte del trabajo.

Encontrarás amigos y no sólo tus amigos voluntarios, familias, los maestros y los niños también lo serán. No hagas un voluntariado, tendrás que mantener contacto con algunas personas que conozcas porque son ahora una extensión de tu familia. Si encuentras a un niño especial o a una familia especial, mantendrán el contacto sin importar que los separen 7 horas y te tengas que levantar los domingos a las 8 am para poder hablar en Skype con ellos cada ocho días o recibas un regalo de navidad hasta el día de reyes, porque la paquetería a veces falla, pero los adoptaste o te adoptaron y te pedirán cada que puedan que ya no tardes más, que regreses a visitarlos.

No te vayas de voluntariado, conocerás que las personas realmente nos podemos enamorar, podemos tener amores veraniegos que no necesariamente son románticos, nos enamoramos de los lugares, de la gente, de una familia, de unos mejores amigos. Extrañarás a personas que no aparecieron, recuerda que las buscaste al irte de voluntaria.

No te vayas, no querrás decirles adiós y ver llorar a ese niño que siempre habló a través del intérprete, al niño que te regaló estampas de su completa colección, sólo porque te quiere. No te vayas de voluntariado, no querrás el sabor de un abrazo honesto ni un te quiero de una de los países más “fríos” del mundo.

Al principio te dije que no te fueras de voluntariado porque el programa te habla mucho de todo lo que podrás enseñar y compartir de tu cultura con otras culturas, pero fue falso. Yo quería ayudar a otros y no estaba en el contrato que también me ayudarían. No te vayas de voluntariado  sin tener bien presente que será un apoyo en dos vías. No cambiaría por nada esos 2 meses en Polonia, tener la oportunidad de conocer esas vidas, entender lo difícil de su historia después de una guerra mundial y un periodo comunista, pero al final verlos disfrutar de un verano, verlos sonreír, sentir su felicidad ahora, rompió estereotipos. Les llevé un poco de México y ellos me dieron mucho de la verdadera Polonia, de esa que ya no podría volver a llamar “fría”.

No te vayas de voluntariado si no estás dispuesto a dejar una parte de ti y a traer de regreso a alguien diferente dentro de ti. Nunca serás la misma persona que se fue y aunque transformarnos es el gran poder de los viajes, un voluntariado es mucho más que otra forma de viajar, es otra forma de reconocer tu vida, de reconocerte en la vida.

Insisto ¡No te vayas!





*Agradezco con todo mí ser a la organización AIESEC en Puebla y a la que me recibió en Polonia. Y siempre siempre agradeceré a mi alumna Azu por guiarme a este gran pedacito de mi vida. A los que me recibieron los quiero con el corazón y los llamo familia.*




domingo, 16 de septiembre de 2018

YO ME ARREGLO PARA LO HOMBRES

A veces nos arreglamos para sentirnos bonitas, otras veces para ser la mejor vestidas entre nuestro grupo de amigas, pero la mayoría de las veces, nos arreglamos para los hombres.




Ilustración de Helena Pérez, tomada de Pinterest
Cuando me quiero poner un vestido
Pienso en ellos, en el largo del vestido
Que no sea más corto que la altura de mis rodillas,
para no provocarlos




Cuando me quiero poner un vestido,
Pienso en ellos y elijo el menos entallado
Que no se noten mis formas de mujer,
Y los provoque


Cuando me quiero poner un vestido,
Pienso en ellos
Y uso medias




Cuando pienso en usar un escote,
Pienso en ellos
Y escojo el que llame menos su atención


Cuando quiero usar una minifalda,
Pienso en ellos y me pregunto,
Qué tan corta la pueden soportar
Sin sentirse provocados


Cuando quiero usar un labial rojo
Pienso en ellos y entonces elijo
Otro color, menos sensual


Cuando quiero usar zapatillas,
Pienso en ellos, porque sé que algunas zapatillas
Resaltan mis piernas
Y mi cuerpo en general


Cuando quiero usar mi perfume favorito,
Pienso en ellos, consciente de que algunas notas
Y la mezcla con mi piel,
Podrían alterar sus hormonas


Cuando me quiero abrigar con una chamarra,
Pienso en ellos y escojo la más holgada
Y así, con una talla más grande,
Evitar cualquier provocación


Como ven, a pesar de todo
Escogí mal, me equivoqué


Ilustración de Pinterest
Con escotes discretos
Igual deciden usar su imaginación

Con faldas largas,
Les entra curiosidad y se preguntan
Qué hay más allá de las rodillas


Escogí mal, me equivoqué
Igual me voltean a ver por las calles

Escogí mal, me equivoqué
Igual me dan una nalgada mientras camino


Escogí mal, me equivoqué
Igual se detienen y me lanzan un Hola 
desconocido


Escogí mal, me equivoqué
Igual tocan el claxon mientras camino por la acera


Escogí mal, me equivoqué
Igual me silban desde sus autos

Escogí mal, me equivoqué

Igual se frotan si me ven


Escogí mal, me equivoqué
Igual tienen el derecho, porque que
Escogí mal, me equivoqué


Se detienen, me suben a un auto
Escogí mal, me equivoqué


Me violan, me matan
Perdón…
Escogí mal, me equivoqué






viernes, 20 de julio de 2018

Viaje en solitario


Reservar para 1 persona, comprar ticket solo de ida, rechazar ofertas dos por uno, esperar horas en una estación o en un aeropuerto sin alguien a tu lado ¿Has viajado solo? 

Estoy en Europa, no es mi primer viaje en solitario, pero si es el primero tan lejos de casa. La verdad nunca pensé hacer este viaje sola, pero las circunstancias me llevaron a preguntarme

¿Y por qué no?


Y al referirme a viajar solo, no quiero decir que durante tu viaje estarás aislada, sin convivencias o que no pasarás tiempo con amigos, familia u otros conocidos, me refiero a la experiencia de toda una trayectoria en solitario. Tal vez algunas estaciones o aeropuertos tengas las fortuna de compartirlos, pero al final en algún punto del viaje, lo harás solo, porque tu itinerario te pertenece solo a ti.

Escribo esto porque sé que es difícil tomar la decisión, sé que es difícil que acepten nuestra decisión, sé que es difícil llevar a cabo la decisión y espero ayudarte a tomar la decisión, o que comprendas y respetes la decisión de alguien más.



¿Has visto la película de Taken? ¿De verdad irás sola a París? Fue uno de los comentarios más frecuentes acerca de mi estadía en París. Días antes del vuelo, era la persona más segura, pero lo confieso, el miedo me empezó a inundar. 

Llegué con miedo a París, a la bella ciudad de las luces y no entendía el porqué. Era mi primer viaje en metro y se podía ver el miedo en mis ojos, viajé aferrada a mis maletas, miraba a la gente de reojo intentando pasar de ser percibida. Afortunadamente, tuve una gran amiga que hizo amena mi llegada, pero después de una tarde muy parisina, alejada del suburbio, tranquila y disfrutando de las bellas tardes de domingo, llegó el momento de estar sola, por las bulliciosas calles de París.

Tomar sola el metro no fue tan malo como pensaba, tenía terror del metro, sabía que en cualquier momento me podrían robar, pero eso pasa en todos lados. Todos los días sobrevivo a los peligros de mi hermoso país, que algo me pasara fuera de él no sería algo contextual, simplemente me tenía que pasar en México, París, Colombia, Alemania, Perú o Polonia.

Mi recomendación es que no viajes con miedo, pero por supuesto ¡Viaja alerta! 

Para no hacer el cuento largo, París fue genial, el metro estuvo bien, revisé la ruta perfectamente, la memoricé para estar confiada de las calles donde andaría, guardé mis pertenencias en un lugar seguro. En los hostales nunca dejes tus pertenencias de más valor y seas hombre o mujer, lleva siempre contigo una pequeña bolsa donde guardes pasaporte, alguna tarjeta de crédito y efectivo.

Y al final, ¿Qué me ayudó a disfrutar tanto París?, además de la belleza de la ciudad, me ayudó la gran cantidad de mujeres de diferentes nacionalidades que me encontré viajando solas.  Verlas caminando solas, tomándose selfies, haciendo check in en un hostal, comiendo solas, me hicieron sentir que este viaje no era tan en solitario. ¿Es triste el miedo que sentimos las mujeres? ¡Sí!, ¿nos seguiremos paralizando por ese miedo? No lo creo.

¿Qué hay de compartir un viaje?, siempre es bueno tener a una persona a lado para compartir las increíbles vistas, para comentar una obra de arte, para toma una fotografía, para disfrutar una comida y un atardecer, pero la verdad es que, hacer esto en solitario también se disfruta, diferente pero se disfruta. Reflexionar, planear, encontrarse con uno mismo, disfrutar para uno y la realidad es que no estarás solo del todo, conocerás a mucha gente, que como tú, aborda solo un autobús, el tren o entra solo a un restaurante y en cualquier momento se mirarán, sonreirán y sin cruzar palabra, se sabrán cómplices.   

El viaje continúa y tengo historias impresionantes de mujeres viajando solas, de las diferentes rutas de cada una, de las razones y los obstáculos en cada una de ellas.  Mi único deseo es que todas esas mujeres regresen con bien a casa y con bien a casa me refiero a que regresen VIVAS.

Creo en Dios, y todos los días le pido protección y camino confiada, pero nadie está exento de los peligros de la vida. A todas las personas, viajeras o no, nos pueden asaltar, discriminar, acosar y un sinfín de cosas más, pero mi verdadero deseo es que todos los viajeros que he conocido y los que no también, regresen a casa. Si hubo dificultades, que regresen para contarlo, si tuvieron ganas de regresar antes de lo planeado,  que lo puedan platicar, si extrañaron, que regresen y puedan abrazar muy fuerte. 

Al final no pretendo minimizar el miedo que nuestra gente tiene ante un viaje en solitario, sólo pensemos que los peligros, desgraciadamente están en todos lados y ninguno de nuestros sueños se debería de paralizar ante esta realidad.
Así que, si aún no te animas a viajar en solitario, si tienes miedo de hacerlo, si no quieres dejar que ese ser querido emprenda un viaje en solitario, te pido que lo pienses dos veces. No detengas un alma viajera y a ti viajero, toma el control de lo que te corresponde, planea, investiga, investiga, investiga, busca tours gratis o pagados, adquiere los recursos necesarios como mapas, reservaciones, referencias y siempre comparte tu ruta: siempre con gente de confianza y nunca con extraños, busca wifi y comparte tu ubicación con tu gente cada vez que te sea posible, evita estar fuera muy noche o tomar con extraños y recuerda, la intuición pocas veces falla, hazle caso.

¿Habrá días en los que te arrepientas de tu decisión? ¡Te lo garantizo! pero también te garantizo que la persona que inició el viaje será diferente a la que regresará. Cuando reconozcas ese valor que se necesita para continuar a pesar de las pequeñas o grandes dificultades, entenderás que ya va de regreso alguien diferente, alguien a quien no hubieras conocido en la comodidad de tu hogar. 

Sin más que decir, no te lo pienses más, no esperes más, busca tu destino, haz maletas y ¡Bon Voyage!





domingo, 11 de febrero de 2018

Happy ending


Esta historia llegó a mí para ser embellecida y contada, la verdad es que no tuve mucho trabajo por hacer. Tal parece que el amor mismo la embelleció para ser contada, y este será mi regalo del Amor y la Amistad para ustedes.



… y entonces, después de 3 nerviosas horas, ella baja del autobús. Él es el mismo que ella recuerda, el de los lindos momentos y las muchas sonrisas. Él la ve, no oculta la alegría que le causa verla, olvida el final y los meses sin hablar.

¿Cómo abrazar a la persona que un día no podías soltar?, lo que hubo o lo que hay es mucho más fuerte y si ustedes hubieran visto ese abrazo, lo hubieran podido comprobar. Hay una sonrisa en ambos rostros, una complicidad y una promesa. Las palabras fluyen, pareciera que no ha pasado 1 año tras ese adiós inapropiado. Ella, como tiene por costumbre antes de su cumpleaños, cerraba los ciclos que no le permitieran avanzar. Debería ser extraño sentirte así a lado de una persona que tienes 1 año sin ver. Sentirte como si lo hubieras visto ayer, como si nada triste hubiera pasado. 

Los dos caminan, uno cerca del otro. Salen de la estación, la vista es delirante. El centro histórico los recibe con mil historias a su alrededor, el clima nublado y muchas posibilidades por hacer. Ella ya conocía ese cuadro de la ciudad, pero no a esta hora del día, no con él. En sus románticas idealizaciones, ella deseaba conocer un restaurante mencionado en varias novelas de su biblioteca ¿El lugar?, el Sanborns de los Azulejos. No sabía con exactitud su ubicación, pero sabía que estaban cerca. Ella, decidió no mencionarlo, dejando que Él eligiera el lugar.

Casa de los Azulejos
Eran cerca de las once de la mañana y ninguno de los dos había almorzado aún. Él sabía que encontraría un buen lugar y la guió hasta esa calle mágica, donde puedes caminar por largo rato y sentir que no avanzas. Esa calle que se disfruta mirando arriba, caminando de frente, admirando sus costados, regresando la mirada hacia atrás.
Ella, ya no tenía hambre, la vista y por supuesto la comodidad de la compañía, la tenían cautiva. Él buscaba ese “mejor lugar” a donde llevarla, hasta que hizo la pregunta, que una vez más, comprobó que no hay explicación para ellos dos.

 - ¿Has desayunado en el Sanborns de los Azulejos?

Ella sonrió y supo que aquello era mejor que el sueño. Respondió la verdad, que no, pero que tenía muchas ganas de hacerlo. Llegaron a Av. Francisco I. Madero 4, admiraron el lugar, ella más que él.

Como siempre, había una lista de espera, que estaban dispuestos a pagar. Ella le contó cómo había imaginado aquella escena, mejor dicho como era la escena descrita en una de las novelas que había leído. Él la escuchó y sabía de lo que ella hablaba, tanto así que al entrar le dijo que esta era su película, la tomó de las manos y tarareó un bolero.

La cercanía y la conexión era algo imposible de negar. Media hora después de admirar los murales, de imaginar una vida dentro de la Casa de los Azulejos, les asignaron una mesa. Él pensó sentarse frente a ella, ella le pidió se sentara junto a ella. Sin saber que admirar, si el lugar o a él, comenzaron a jugar como ya era su costumbre. Inventaban una historia, ella era la protagonista y él el narrador. Ambos lo disfrutaban, hasta que ella decidió hablar acerca de su final.

Los dos se miraron realmente a los ojos después de 1 año, después de terminar poniendo a la distancia como pretexto. Ahora estaban ahí sentados uno junto al otro, preguntándose qué era lo que estaba pasando.

Él no pudo evitar el contacto físico con ella, tocaba su pierna naturalmente y ella lo permitía. Él tocó su mano, ella tomó la suya. Y ahí estaban los dos, en el final que era el principio. Los dos habían cruzado la línea, los dos se sentían seguros e ignoraban el pasado y el futuro, sólo valía ese momento, el presente.

Listos para la siguiente parada, a la espera del metro, en medio de un mar de gente, de historias ajenas a su vida, ajenos al momento, de su momento. Al estar de pie y de frente, sus brazos como dos piezas de un rompecabezas, tenían que ir juntas, embonando perfectamente, se abrazaron. Ella se sintió feliz o mejor dicho, casi feliz. Su cabeza la traicionó, la claridad vino a su mente…este momento no era una esperanza, ni otra oportunidad, esto era un momento y nada más. Lo abrazó entonces con más fuerza, suspiró para grabar el aroma de su piel. Él la tocó delicadamente. Ella estaba segura, él la cuidaba.

Imagen de Pinterest
Caminar en ese bosque a su lado ya lo había imaginado antes, unos meses antes, cuando ella caminó sola por el mismo sendero. En ese momento comprendió que andar sola es maravilloso, pero que andar tomada de su mano le había robado el aliento. Fue el primer momento en que ella deseó que esto no fuera una despedida. 

Caminaron de la mano, platicaban, se seguían conociendo y seguían conociendo el lugar. Él sabía que la quería besar, hizo algunos intentos besando su mejilla y sin poder evitarlo una vez más, sus bocas se encontraron. Un lugar conocido, cálido y dulce, pero la sensación fue extraña. La extrañeza venía de la consciencia, de la realidad, de los sentimientos y de la felicidad. Besos que detuvieron el tiempo, nada más importó, nada era necesario, sólo Él, solo Ella.

Al contemplarla ahí, sola para Él, se dio cuenta que le gustaba como el primer día. Nunca se sintieron incómodos, juntos tienen la capacidad de reírse de ellos, de sus acciones, de compararse con otras parejas y no pueden dejar de reír. Él, moría por saber qué era lo que estaba pasando, a ella le gustaría tomar su mano y jamás soltarla, sin embargo lo mira de frente y solamente le dice:

- c'est la vie

Mientras más tiempo pasa su lado, él se convierte en la ficha de su rompecabezas. Ella, ha disfrutado tanto los lugares visitados, en parte por la belleza misma y en parte por él. Ella prefiere apreciar de los museos sola, pero con él es diferente. Él piensa, disfruta y conoce de historia. Ríen tanto que no se
han dado cuenta de la hora, así que dan un último vistazo al castillo, saben que el momento está por terminar.

La tarde estaba a punto de dejar de ser cálida, parecía que llovería. Aún en el patio del castillo, él la abrazó muy fuerte y al oído le pidió que no se fuera. Ésas eran las palabras que ella no quería escuchar, que más miedo le daban. Ella lo abrazó fuerte, muy fuerte y suspiró. Antes de abandonar el lugar se vieron en un espejo y él exclamó una vez más:

- Que bien nos vemos juntos

Tomados de las manos, llegaron otra vez al bosque. Hubo un silencio incómodo, era el silencio del adiós. De frente a la laguna y con una vista increíble, el clima se compadeció de estos tontos y decidió no llover, en cambio les regaló uno rayos de sol reflejantes en el lago. La gente disfrutaba de una rica tarde de sábado, los niños comían algodones de azúcar, la gente compraba comida, paseaban en lancha, disfrutaban el show de marionetas y payasos, algunos otros simplemente disfrutaban la tarde y la vista, así como ellos dos.

Jugaban con miradas, sonreían, se platicaban sus sueños. Ella decidió contarle un secreto, le contó que en los últimos meses había salido con un par de personas, pero que al final de la cita, ella regresaba a casa con un pensamiento en la cabeza: “No es Él". Para corresponder al halago, él le dijo que lo que pasaba entre los dos era algo verdaderamente especial y que la fortuna de coincidir no se podía ignorar...

Casi las 06:00 de la tarde y seguían negando su realidad. Se alejaron del castillo, cada paso fue amargo, cada abrazo era un Te necesito y cada beso un Ya te extraño.

Imagen de Pinterest
Una vez más estaban ante la difícil despedida en la terminal, ésta vez mucho más triste, no eran nada, no había promesas, era una despedida. Él quería escuchar una promesa, ella decía en voz alta que lo que les había pasado era un buen momento, insistía en disfrutar lo último del momento, él decidió no insistir y se recostó en su hombro.

Una vez más estaban ahí en una terminal, despidiéndose. Abrazando con la intención de no dejar ir, besando tratando de memorizar sus labios. Fueron siete horas lo que tuvieron, lo tuvieron todo, conservando nada. Antes de subir al camión, ella le da una nota y el último abrazo que le habrá dado hasta el día de hoy.

Él, abre la nota, al momento que el autobús inicia su ruta. La nota es breve, ella tenía un propósito determinante con su visita y ese era embellecer el final de su historia.

"Gracias por darme en siete horas la posibilidad de escribirte en mis memorias y poder recordarte para siempre, como lo que fuiste para mí el día de hoy. GRACIAS"








sábado, 30 de diciembre de 2017

Montaña Veinte17


Nuestra última historia del año, me parece oportuno platicarles acerca de las montañas. ¿Por qué dedicarle la última entrada del año a las montañas?, Porque creo es un buen momento para evaluar nuestro camino recorrido en nuestras propias montañas.

He tenido la oportunidad de conocer o al menos cruzar un par de palabras con extraordinarios montañistas, me gustaría poder compartir con ustedes todas esas historias, pero ahora solo compartiré aquellas enseñanzas que me han dejado en este 2017.


¿Cómo terminas tu año? Lograste tus metas, seguramente ya te planteaste nuevas. ¿Te sientes satisfecho con tus resultados?, apuesto a que la mayoría de nosotros no.
Fotografía del Facebook de Chris Peña 
A lo largo de nuestra vida habremos de escalar varias montañas, ninguna montaña será igual que otra. Alguna nos tomará mucho más tiempo conquistar, algunas otras no las conquistaremos, con algunas otras seremos necios y regresaremos determinados a conquistarlas y lo lograremos, eso me hace recordar a un amigo que viajó este invierno para  conquistar el Aconcagua, con una altura de 6.962 m.s.n.m. A Chris lo considero un excelente montañista y guía, ha conquistado mexicanas como Iztaccíhuatl y Pico de Orizaba, cuando leí su post donde nos contaba que en este viaje no logró la cima, muchos les escribimos para reconocer su esfuerzo, para alentarlo a prepararse para un segundo intento, para decirle que la cima no era el logro, sino que el logro era todo lo que ya ha hecho para llegar allá. 

¿Cuál es tu cima?, nuestros propósitos, metas o sueños son nuestras cimas ¿o no?, ¿qué sucede en el camino? Acaso nos enfocamos tanto en la cima que olvidamos admirar y disfrutar el camino, sin darnos cuenta que ese camino en sí ya es una cima? Gurú, sin dudarlo sé que regresarás al Aconcagua y lo harás tuyo, pero como te dije hace unas semanas, en esta ocasión te tocaba disfrutar el paisaje, la gente que has conocido y probarte a ti mismo. Ahora vemos a Chris que continua su viaje fuera de México, está conociendo, se está preparando, el que se fue no reconocería aquel que va a regresar. ¡Ya quiero que me cuentes todo mi Gurú de montaña!

Qué difícil reconocer que una cima no es para nosotros, al menos no en ciertos momentos. Requiere de valor, de amor propio para mirar esa cima y decirle, ahora no. En la vida nos ha tocado y nos tocará renunciar a algunas cimas, nos tocará decirle adiós a una persona con la que no podemos estar, nos tocará dejar un trabajo en el que ya no queremos estar o que ya no quieren que estemos, nos tocará dejar una carrera, un negocio, un sueño que por el momento no podemos conquistar. A ti, que renunciaste a una cima este 2017, te pido que mires adelante, tal vez parezca que regresar cuesta abajo es una derrota, pero no lo es. Bajar, aunque técnicamente es un acto descendente, también es un acto de reflexión, de determinación para hacer cosas diferentes, de evaluación para reconocer aquello que debes trabajar, entrenar, dejar, cambiar o mejorar.

Cada uno conoce la historia que hay detrás de la cima. ¿Alguna vez has subestimado las cimas ajenas? O ¿Alguna vez has pensado que la cima que miras, es imposible para ti? Esta última pregunta me lleva al segundo montañista que admiro. Él, colombiano de Santander, sufrió un accidente escalando, como resultado, los médicos dictaminaron que no volvería a caminar. Hay riesgos en el camino, las decisiones son riesgos, pero hay que avanzar a pesar de los riesgos. David volvió a caminar y no sólo eso, me enchina la piel saber que al día de hoy sigue escalando montañas. Sus extremidades no están al 100%, pero este 2017 conquistó una de las montañas más altas de Bolivia y es líder del proyecto Breathing New Life, organización que busca oportunidades para las personas con discapacidad a través del turismo inclusivo. 

Fotografía del Facebook de Roca Andinista
Las cimas no caen del cielo para nadie, hay que trabajar, hay que aguantar. Vivimos en la era de la inmediatez, nuestra generación vive esperando que todo sea rápido y digerido, no estamos dispuestos a pagar el precio por nuestras cimas. Ser montañista requiere de una preparación física y mental que, si no has tenido la oportunidad de escalar una montaña, no comprenderás. La altura que vas ganando al avanzar causa cambios en el cuerpo, las bajas y en algunos casos, extremas temperaturas paralizan el cuerpo y la mente, la soledad allá arriba puede ser aliada o enemiga. ¿Qué te hace continuar? La determinación, la preparación y la pasión. Si una de estas falta, no podrás continuar. Lo mismo pasa con nuestras montañas de vida, la convicción en cada una de las cosas que hacemos nos lleva a estar con las personas que queremos estar, a prepararnos para las cosas que queremos hacer, afrontar las situaciones que se nos presenten. 

En una entrevista para Vanguardia.com, David, el Santandereano dijo en relación al hecho de llegar a la cima o hacer cumbre como lo llaman los montañistas: “Difícil Sí, Imposible jamás”. Cada persona tiene su historia, cada uno sabemos dónde está nuestra dificultad y donde está también nuestra determinación para seguir.


¿Con qué actitud debemos buscar nuestra siguiente montaña? ¿Con qué actitud debemos recibir este 2018? Les voy a hablar del último montañista, una mujer mexicana. Viridiana Álvarez, en Mayo del 2017 conquistó la cima del mundo, el Everest. Viridiana además de ser la 7°mujer mexicana en lograr esta hazaña, es una mujer sencilla, inspiración de mexicanos, alpinistas y mujeres. Tuve la oportunidad de intercambiar una par de palabras con ella en octubre y le pregunté acerca de su motivación y las limitantes en el camino a la cima.

Como te lo he platicado hasta este momento, subir la montaña y/o llegar a la cima no es fácil, como la vida de cada uno de nosotros. Cada vida a su manera, enfrenta situaciones que nos hacen dudar del camino. ¿Cómo hemos de mirar este 2018?, después de este interesante 2017, debemos estar conscientes de los retos que como habitantes de la Tierra o como habitantes de los países en lo que vivimos estamos por enfrentar. ¿Ya identificaste tu o tus montañas de este 2018? 

Para Viridiana, la cima sólo es un punto en el camino. En sus palabras, “la motivación es lograr el  objetivo, que es subir y bajar, y sobretodo…Disfrutar el camino”, estamos en las últimas horas del 2017, replantea tus objetivos, replantea tus montañas, replantea tus cimas y recuerda que la cima no es cima sin el camino, sin la pasión, sin las personas que están ahí con nosotros a lo largo del camino. Viridiana tiene muy claro que su familia y amigos son parte importante en el difícil camino, para ella, ellos representan la estabilidad que necesita en los momentos más complicados. Cuidemos de nuestros compañeros de viaje, de nuestros cómplices, son ellos nuestra fuerza interior, son parte de la fortaleza mental que necesitamos en los momentos de mayor estrés en las montañas reales y en las montañas de vida.

Para terminar, les dejo el mensaje que Viridiana compartió en su página el día que conquistó el Everest, deseando que al igual que a mí, los llene de deseo, motivación y determinación en este año que está por iniciar:

Fotografía del Facebook de Viridiana Álvarez
“¡Viva México! ¡Viva Aguascalientes!
Desde la cima del Mundo, el EVEREST!!!! (16 de mayo 2017)
Agradecida con Dios, con mi familia y amigos que me apoyaron.
Llena de satisfacción y orgullo por ser la Séptima Mujer Mexicana en subir el Everest.
‘Nunca sabrás lo que puedes lograr hasta que lo intentes’



*A mis montañistas protagonistas, escribí esta entrada con todo el respeto, aprecio y admiración que me merecen. GRACIAS POR INSPIRAR.



Les agradezco su complicidad durante todo este año Veinte17. Primero Dios, estaremos un año más juntos compartiendo. 

Mis mejores deseos para ustedes y sus familias, les mando un fuerte abrazo a cualquier lugar de México donde me lees, a Estados Unidos, Canadá, Colombia, Perú, Irlanda, Alemania, Portugal, España, Italia, Francia, Ucrania, Emiratos Árabes Unidos, Suiza y a cualquier lugar donde me leas.


Veinte18 ¡Estamos listos para subir!





sábado, 9 de diciembre de 2017

¿Quién nos otorga los sueños?


 En dos sentidos, quién nos da la posibilidad de soñar y quién nos entrega esos sueños.

Esta es mi forma de decir gracias. Este trabajo es un sueño que se ha hecho realidad no el día de hoy, ni el día que reciba el título, ni el día que me puedan llamar Maestra. El sueño se hizo realidad desde el primer día en esta Maestría.

Después de un inicio turbulento, tengo tanto que agradecer, agradezco a las personas que me guiaron, me dieron las herramientas para inscribirme en esta facultad, agradezco a la gente que creyó en mí a cada minuto, que no dudó que el sueño se pudiera cumplir.

Agradezco a mis profesores, cada uno de ellos sumó. Mentiría si digo que uno de ellos no lo hizo, cada uno a su manera  y cada uno en su nivel, me han dejado algo que no estaba en mí y ahora está. Agradezco mucho a los maestros que fueron más que un docente en aula, agradezco a los que tomaron 1 min para responder un mail de la decena que reciben día con día, agradezco a los que me dieron la nota justa, porque esa me impulsó a la posibilidad de mejorar, agradezco el acompañamiento y los consejos.

Foto de Pinterest
Agradezco a la gente a la que le robé tiempo, el tiempo que no compartí, que cancelé, que mi falta de tiempo alejó. Agradezco a los que se quedaron, a los que aguantaron un mal genio, días sin ganas de hacer más que sólo dormir. Agradezco a mi gente que sonríe conmigo este sueño.

Agradezco el cobijo físico y emocional, agradezco a dos países, al propio y al que me recibió para cerrar un ciclo personal y profesional. Agradezco a la gente en las facultades y a los amigos hechos.
Al final del día agradezco que el sueño se cumplió… mejor dicho, que apenas se empieza a cumplir.

Un día soñé que sería una profesionista con una maestría, y que trabajaría en el sector automotriz y al tiempo daría clases ¡qué locura! Qué lejano vi ese sueño hace unos años, pero hoy escribo esto regresando a casa de mis dos trabajos: La industria automotriz y la docencia.

Este sueño lo comparto contigo Ma’a, tú lo has sabido desde siempre, este es mi sueño. Gracias por cuidarlo como propio, gracias por alentarme cuando el cansancio y las circunstancias me desalientan, gracias por hacerme ver que el sueño aún no está completo, que ésta parte del sueño sólo es eso, una parte.

¿Quién da los sueños? Sin Dios en mi vida, nada de esto estaría pasando. Platico con Dios por las mañanas y le platico mis sueños, le platico lo que me hace triste, le platico lo que deseo, lo que mi corazón anhela y te agradezco tanto, porque estos sueños aquí están, son tangibles, son reales. Estos sueños que me das son para perseguirse y alcanzarse. Y ahora, que inicie la siguiente parte del sueño…


*Comparto el prólogo de mi Tesis de Maestría no para recibir reconocimiento sino para inspirar. Todos tenemos sueños, entonces trabajemos duro por ellos, hagamos asequibles nuestros sueños. El camino puedes ser difícil, puede hacerte dudar, puede dejarte exhausta, pero creo que el sueño es eso, sentir todo esto al mismo tiempo y al final mirar atrás y ver que lo has logrado o que estás un paso más cerca de lograrlo-